Deben
odiar el pecado y amar al pecador (Gandhi)
Dios
entra en cada persona por una puerta privada (Ralph Waldo) Si
Dios sabe trabajar a través de mi, sabe trabajar a través de cualquier
persona (Francisco de Assisi)
A
veces cuando rezo es como si Dios estuviese en todas partes cerca de mí
- tan cerca que no me gusta decir amen. Decir amén es como si terminase
una conversación telefónica con El. Digo yo que sería estupendo
si, en vez de colgar el teléfono, pudiésemos dejar el teléfono
descolgado para siempre. Así, cada vez que nos acercásemos al teléfono
para escuchar, escucharíamos a Dios respirando el otro lado del teléfono
(Laura Peyton Roberts)
Dios no cierra una puerta
sin abrir otra (refrán irlandés)
El
hombre propone, pero Dios dispone (Thomas Kempis)
Dios
es nuestro refugio y nuestra fuerza, una ayuda presente ante los problemas
Un
bebé representa la opinión de Dios de que el mundo debe continuar
(Carl Sandburg)
Conocer
el grado del amor con el que Jesús Cristo nos ama nos debería hacer
quererle de tal forma que quedase reflejado en nuestros actitudes, nuestra conducta
y nuestro compromiso. La madurez espiritual se demuestra cuando sabemos activar
nuestro conocimiento espiritual (Edward Bedore)
Para
las personas religiosas, el nombre de Jesús es un nombre que nos alimenta,
un nombre que nos transporta. Su nombre es capaz de hacer levantar a los muertos
y hacer que los vivos sean bellos (John Henry Newman)
¿Qué
ocurre cuando estamos muertos? La ironía es que todas nuestras dudas se
solucionarán después de morir. Pasamos toda la vida intentando encontrar
la respuesta, y la única forma de saber qué pasa es que nos atropelle
un autobús. Y nuestro único consuelo es que Dios es el conductor
de dicho autobús (John Ryman) Si la fe mueve
montanas, el amor en Cristo toca lo inalcansable (Giselle) No
os vengueis nosotros mismos, amados mios, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque
escrito esta: Mia es la venganza, yo pagare, dice el señor. Asi que, si
tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues
haciendo esto, escuas de fuego amontonaras sobre su cabeza. No seas vencido de
lo malo, sino vence con el bien el mal. Romanos 12:17,19-21
(Dulce Maria)
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