Kerry, Bush y Zapatero, política exterior española

Algunos medios de comunicación norteamericanos y europeos han calificado a Bush, como el peor presidente de EEUU desde los tiempos de Hoover y la Gran Depresión. Pero lo cierto es que las encuestas dan un empate técnico. La elección promete ser tan reñida como lo llegó a ser la de Al Gore y Bush, todavía hoy sin aclarar quien fue el ganador real en las urnas. Quizás Zapatero tenga los dedos cruzados….

El resultado de estas elecciones parece especialmente importante para todo el mundo y para España de forma especial. El giro reciente de nuestra política exterior hacia Europa ha provocado junto con la retirada de las tropas de Irak un sentimiento de que se le ha dado la espalda al gigante norteamericano. Sin duda, Kerry o Bush representan opciones muy distintas para España.

No hace falta ser un genio para darse cuenta de quién es candidato favorito del Presidente Rodríguez Zapatero. También el de Miguel Angel Moratinos. Casi, con toda seguridad, el de José Bono. ¿No creen?

Si Bush fuera el ganador, los intereses españoles se verían altamente afectada negativamente dada la difícil reconstrucción de las relaciones con Estados Unidos.

Con Bush, la política exterior española entraría en un marco de limitaciones fáciles de identificar:

  • El giro de la política de Zapatero hacia el eje europeísta franco – alemán no pasa por una situación sólida de los gobiernos que lo lideran (Alemania y Francia). Quizás no sea soporte suficiente para compesar unas deficientes relaciones con USA.
  • Nuestra relación con Marruecos no está exenta de dificultades y potenciales conflictos (pese a los esfuerzos de Zapatero). Esta situación puede complicarse en un escenario dominado por unas difíciles relaciones con Estados Unidos.
  • El envío de tropas a Afganistan no ha compensado el impacto negativo de la retirada de Irak. El sentimiento de abandono de parte del pueblo americano crecerá si la situación iraquí se agrava, tal como todo parece apuntar.
  • La escenificación de las deficientes relaciones actuales se deja ver excesivamente (la ignorancia mutua de Bush y Zapatero en la ONU, el desplante del embajador de Estados Unidos durante el desfile del 12 de octubre…).
  • La complicada coyuntura económica derivada del alza de los precios del petróleo, y la creciente desestabilización de los mercados que provoca, no parece que favorezca a España en un contexto de potencial vulnerabilidad internacional, con Bush en el poder y con España fuera de Irak.
  • Los crecientes intereses de España en toda América Latina y la necesidad de articulación de políticas comunes, alianzas y pactos con Estados Unidos (casos como los de Argentina, Brasil, con un alto endeudamiento).
  • El liderazgo tecnológico de Estados Unidos y el acceso a nuevos avances tecnológicos que pueden estar ligados a grandes inversiones en I+ D en el sector militar. Quizás Estados Unidos se reserve el acceso a esta tecnología a un círculo muy estrecho de aliados.
  • La beligerancia de Aznar y del Partido Popular en contra de la nueva política del Gobierno de Rodríguez Zapatero, presumiblemente respaldada por George Bush, puede ser un elemento distorsionador importante.

Con Kerry, quizás España y Zapatero tendrán una oportunidad de reconstruir sus relaciones. Con Bush, todo parece indicar que será más difícil.


One Response

  1. Anónimo 15 años ago

Añadir Comentario