Porqué nunca debes aguantar un estornudo - Trucos y consejos ​ ​

Porqué nunca debes aguantar un estornudo

¿Es malo contener los estornudos?

Por educación, cuando estamos en público tendemos a aguantamos los estornudos. Nos tapamos la nariz y la boca para ahogarlos. Estornudamos hacia dentro.

Esta práctica está totalmente desaconsejada y podría tener consecuencias graves para la salud.

Te contamos cuáles.

Porqué no debes aguantarte un estornudo

Qué pasa si te aguantas un estornudo

El aumento de presión originado al reprimir el estornudo puede originar algunas consecuencias negativas para nuestra salud.

Pueden producirse:

  • Pequeñas roturas vasculares, como el sangrado por la nariz o la aparición de pequeñas hemorragias en la conjuntiva del ojo
  • Inflamación de fosas nasales
  • Problemas en los oídos, como inflamación del tímpano, dolor de oído, mareos, alteraciones en la audición
  • Dolor de cabeza

Especialmente nunca te aguantes un estornudo tapándote la nariz y la boca porque podrías acabar en sala de urgencias del hospital con un agujero en la garganta.

Esto es lo que le ha pasado a un hombre de 34 años en el Reino Unido. 

Después de tratar de contener un estornudo tapándose la nariz y la boca sintió una sensación dolorosa y palpitante en la garganta. Cuando llegó al hospital había perdido la voz y apenas podía tragar.

Las pruebas demostraron que al reprimir el estornudo se había perforado la faringe. Afortunadamente, el hombre se recuperó.

 

Otra razón por la que no debes aguantarte el estornudo

El estornudo es un acto reflejo que se produce en respuesta a algún factor desencadenante, ya sea físico, químico, alérgico o infeccioso. Es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo.

El aire expulsado con al estornudar arrastra las partículas o gérmenes que lo han producido. 

Contener el estornudo puede hacer que los gérmenes presentes se desplacen hacia zonas más internas de las fosas nasales o del oído, y provocar infecciones.

 

Que no cunda el pánico

Este tipo de problemas son raros, por lo que no hay que obsesionarse.

¡Ya sabes! La próxima vez que tengas que estornudar, lo mejor es hacerlo.

 

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