Lactancia materna en verano

Consejos para mantenerte fresca este verano si están amamantando a tu bebé. 

Ahora que el verano y las altas temperaturas han llegado, estar amamantando a un bebé no debe impedir poder disfrutar de las actividades al aire libre típicas del verano.

Consejos para amamantar en verano
Algunos puntos claves que hay que recordar si estás amamantando y es verano.

La leche materna va cambiando y adaptándose a las necesidades del bebé.

La leche materna está compuesta principalmente de agua. Cuando un bebé tiene hambre, va a pedir leche y cuando tiene sed, también querrá que lo amamantes. 

No es necesario dar agua a un bebé que se alimenta de leche materna. El bebé obtendrá todos los fluidos que necesita, pero aunque la leche materna suele ser suficiente para mantener a un bebé hidratado, cuando hace mucho calor, puede ser una buena idea ofrecerle al niño algo de agua. 

Mantente hidratada. 

Es muy fácil deshidratarse rápidamente durante los calurosos veranos.

  • No salgas sin una botella de agua.  

  • Bebe fluidos abundantes. Aunque lo mejor para calmar la sed es el agua, los zumos también pueden ser buenos aliados. Las bebidas gaseosas aunque también son fluidos, no son la mejor forma de mantener la hidratación. 

No tengas miedo a salir con tu bebé.

  • Intenta evitar las horas más calurosas del día (entre las 12:00 y las 15:00). 

  • Encuentra lugares agradables, con aire acondicionado, para pasear con el bebé como museos, centros comerciales, bibliotecas, etc.

  • Si paseas al aire libre evita la exposición al sol, asegúrate de mantener al bebé lo más protegido posible. Lactancia materna en verano

Mantén a tu bebé fresco y cómodo durante la alimentación.

La lactancia funciona mejor cuando la mamá y el bebé están lo más relajados y cómodos posible.
  • Elige la mejor ubicación para amamantar a tu bebé. Encuentra una zona de sombra bajo un árbol, toldo o sombrilla o un lugar con aire acondicionado. 
  • Si hace mucho calor puedes desvestirlo dejándolo solo con el pañal.
  • Límpiale las manos y la cara con una toalla fresca o un paño mojado antes, durante y después de la alimentación.
  • Alimenta a tu bebé en una habitación fresca.
  • Usa ropa fresca. Lo mejor es poner ropa de tejidos transpirables, como el algodón, y de color claro para mantener al bebé fresco.
  • Colocar una sábana o un paño, o incluso una toalla, entre tu y el bebé evitará que sudéis por el contacto piel con piel mientras está mamando.
  • A algunos bebés les encanta notar tu calor, mientras que a otros el exceso de calor les puede irritar. Intenta interpretar las señales de tu bebé para ver qué actividades son más agradable para los dos.

 

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