El manual de la buena Esposa en el Teatro Lara

Era Domingo, la obra comenzaba a las 18.00 horas, mi avión salía a las 21.00 de la noche. La obra duraba 90 min. y el trayecto del Teatro Lara al aeropuerto era de 45 min. Bajo ese planteamiento solamente podíamos hacer dos cosas:

  • Ser personas normales, descartar la posibilidad de perder el avión, tomarnos un café en un Starbucks e irnos prontito para el aeropuerto.
  •   Ser unos locos amantes del Teatro, y no importarnos la posibilidad de perder el avión con tan solo de ver una buena función.


Pero claro… También podía ser que la obra no fuera una “buena función”. ¿Por qué lo hicimos? Pues, principalmente porque dos de los autores, Juan Carlos Rubio y Miguel del Arco, además de buena gente, son grandes escritores.
Y allí estábamos mi amiga Vero y yo. Al lado de las butacas, las maletas. Butacas que por cierto, desde la última renovación, cada una de ellas, lleva una plaquita identificativa con el nombre de la persona que puso dinero para apoyar la renovación de las butacas del Teatro Lara. Una especie de “apadrinamiento”.
“El manual de la buena esposa” esta pensado para hacer reír en todos y cada uno de los momentos. Desde el minuto 0. Llum Barrera, Mariola Fuentes, y Natalia Hernández demuestra lo que son: grandes cómicas.
Desde un punto de vista irónico retrocedemos a cuando Franco vivía y recordamos como las mujeres, mediante la Sección Femenina, eran programadas para ser buenas esposas.
Una comedia fresca, para todos, para aquellas que vivieron estas desgracias, que ahora después e tanto tiempo, se pueden ver desde un punto de vista lejano. Pero también para todos aquellos que no las vivieron, porque van a reírse sin parar.
Gracias Quino Falero por tan gran momento