Calor

El calor de este verano

Vacaciones, verano, calor… Pero ni los más antiguos del lugar recuerdan tanto calor. Hoy leo en la prensa española que hay ya trece provincias en alerta. Estamos en Bath, Inglaterra, y aunque la casa está a unos 20 Km., en un deliciosa zona rural y pronostican que la temperatura llegará hoy a los 38 grados centígrados. Pregunto y me comentan que aunque los últimos veranos ya eran mucho más calurosos este gana a todos.

Al parecer nadie hace nada por salvar este planeta. Hay mucha gente que esta interesada en hacer la vida imposible en este bonito y quizás único planeta. Todavía puedo soportar el calor de este verano. Lo que resulta insoportable es el frío de las bombas. Sus explosiones y lo que conllevan, nos dejan helados.

Hoy a las 12 horas del mediodía las ciudades del Reino Unido han quedado mudas. Mientras que se guardaban los dos minutos de silencio, he mirado los rostros de preocupación y rabia de la gente que se encontraba en un centro comercial. Aunque se afirma lo contrario, el ataque terrorista en Londres ha desconcertado mucho a la población inglesa. Incluso más que en España, donde la inmediatez de las elecciones supuso un rápido giro de la atención pública.

Las propias manifestaciones de “no tenemos miedo” y ese tipo de iniciativas tan comunes aquí desvelan que hay una sensación de frustración por la escasa capacidad de identificar al enemigo. Lo peor, sin duda, ha sido conocer que eran ciudadanos de nacionalidad británica.Tanto España como el Reino Unido han sufrido en las últimas décadas el terrorismo de ETA y del IRA. No puede decirse que para la psicología de la población esto sea algo totalmente nuevo.

Sin embargo, la lejanía del ámbito cultural de donde provienen estos últimos ataques propicia un cierto desconcierto e impotencia. Pero sobretodo, conocer que eran musulmanes afincados aquí, quizás ha supuesto para muchos una crisis del concepto de multiculturalidad, tan representativo de una ciudad como Londres y el Reino Unido en general.

Nueva York, Madrid, Londres

Por la boca muere el pez. Todavía resuena en mis oídos la gilipollez del Príncipe Alberto preguntando si Madrid era una ciudad segura para celebrar los juegos olímpicos. No me voy a prodigar en insultos o descalificaciones que inevitablemente me vienen a la cabeza.

Si las cosas de este mundo funcionaran bien, a más inseguridad, más meritos para ser defendida la elección de una ciudad. Ahora, Londres es la ciudad que cuenta con el apoyo de todos. ¿Menos del Príncipe Alberto… quizás?