Revitalizar las Empresas de Base Tecnólogica

Esta semana he participado en la creación de una Empresa de Base Tecnológica (EBT) en la UA sobre Big Data, dando mi apoyo a Lucentia Lab, impulsada por los profesores Juan Carlos Trujillo (fundador y principal experto), Manuel Marco, Pedro Pernías -todos pertenecientes al Departamento de Lenguajes y Sistemas de la UA, con Mario Piattini (*), Manuel Desantes y la propia Universidad de Alicante.

Me ha parecido una oportunidad para reflexionar sobre las Empresas de Base Tecnológica en España.

El Rector Manuel Palomar (centro) con los fundadores de Lucentia Lab, EBT

10 reflexiones sobre las Empresas de Base Tecnológica en España

1. Cambio cultural en la Universidad española: más empleabilidad, más EBTs, más startups, más emprendedores…

Me imagino que cualquier spin off que se convierte en una startup o EBT en Stanford o MIT es un proceso muy diferente a que se lleva  acabo en una Universidad española. Hay un porcentaje muy alto de compañeros que no ven “normal” que en la universidad los profesores constituyan empresas. No es visto claramente como un elemento clave a la hora de crear una auténtica cultura empresarial en la universidad que favorezca la empleabilidad, el emprendimiento y una investigación aplicada comprometida con la competitividad de un país. Esto tiene que cambiar. Que en España no se fomente una cultura emprendedora y empresarial en la universidad, con las tasas de paro juvenil existentes o con la forzada emigración masiva de jóvenes a otros países europeos, es un disparate.

2. Superar el miedo al fracaso (algo que venimos diciendo a los 60.000 emprendedores  matriculados en UNIMOOC que no se debe tener)

Cada ve que pienso en ello debo confesar que tengo una sensación de preocupación. No son muchas las EBTs que se han creado en mi universidad, ni en la universidad española en general, salvo excepciones. Hay de fondo como una responsabilidad implícita: no se puede fallar. Aun sin tener miedo a asumir retos difíciles, con toda sinceridad, tengo miedo al fracaso. No pasa nada si no te publican un artículo en una revista de prestigio, o incluso si no consigues una acreditación, pero no estaría tan seguro si fracasas con una EBT. Los buenos amigos diciéndote “ya te dije que no te metieras en eso” y los otros, para qué hablar. Hacen falta muchos fracasos de EBTs españolas para que unas pocas puedan convertirse en referentes de éxito y buenas prácticas. Hacen falta muchos fracasos para que se cree una auténtica cultura a favor de la empresa y del emprendimiento. Pero el fracaso, como le decimos a nuestros alumnos no debe “estigmatizarse” y sin embargo, en la práctica, se hace.. Hay que contemplar la creación de ETBs en España como un proceso de acercamiento y de intercambio cultural entre la universidad y la empresa.  Donde, pese a que despleguemos nuestro mayor conocimiento y entusiasmo, el fracaso debe considerarse un ingrediente muy normal y necesario.

3. EBTs en España ¿opción o necesidad?

Más allá del desempleo juvenil y la emigración de talento hay muchas razones de peso. Recomiendo el magnífico trabajo de tres profesores valencianos (March. Mota y Yagüe): Las EBTs como motor de la nueva economía y revulsivo ante la crisis). En la era del conocimiento -del saber druckeniano– la universidad debería tener un protagonismo esencial en la sociedad actual. Hace escasos meses el MIT incorporó en su misión -junto a la docencia y la investigación- la innovación. El grueso de nuestra actividad investigadora está muy disociada con la innovación o la transferencia de tecnología. Hay una zona de confort universitaria que se sume en la irrelevancia y la carencia de un compromiso social. Las EBTs no son una opción legal, constituyen una necesidad social, implícita en un deseable cambio radical del modelo de universidad actual.

4. El efecto emulación – alumnos: predicar con el ejemplo.

Desde hace siete años pregunto a alumnos universitarios de último año de grado en economía / empresa sobre si, dadas las limitaciones actuales para encontrar buenos empleos, el emprendimiento es una opción para ellos. Apenas un 2% -y casi siempre con reservas- responde afirmativamente. La economía digital es una opción fácil, en muchos casos no requiere inversión de partida, incluso para los que tras intentarlo fracasan. Mejora su empleabilidad a través de la formación digital y los postula como potenciales intra-emprendedores para las empresas. Es desolador ver que en las circunstancias actuales la opción de “emprender” se sitúe en las antípodas de las intenciones de nuestros alumnos. El profesorado de las universidades debe desempeñar un papel relevante, ejemplarizante y cultural para motivar a los alumnos hacia el emprendimiento.

 

5. La legislación: crear valor a la actividad investigadora

No soy un experto en legislación pero sí tengo claro que las EBTs no deben ser vistas como algo excepcional en la universidad. Quizás haya que plantease objetivos más modestos, muy claros y vincularlos a un modelo de futuro de la Universidad española. Es evidente que a largo plazo tienen que convertirse en motor de la innovación y del empleo de calidad. A corto plazo un objetivo interesante sería sencillamente crear una cultura de receptividad y predisposición favorable hacia la  empresa en el ámbito universitario. La ley tal como está planteada es a todas luces insuficiente. Habría que conectar la actividad investigadora, los esfuerzos en parques científicos, la internacionalización y las EBTs. Lo demás puede quedarse en puro voluntarismo.

6. Los incentivos ¿hay seguimiento, balance…?

No he encontrado datos sobre la creación de ETBs en España, Que no existan o al menos no estén publicados en Internet ya  es en sí mismo un indicador. Los datos están disponibles en la web de la cada universidad y también hay algún informe no actualizado por Comunidad Autónoma (ver por ejemplo el Informe Nuevas Empresas de Base Tecnológica (2007-2009) de Madrid I+D. Barcelona y Madrid son los dos polos con más EBTs creadas y con más servicios de apoyo a las mismas. Según el mencionado informe se crearon en dos años unas 120 EBTs en todas las universidades madrileñas. No he encontrado seguimiento de las mismas. Ni informes anuales que actualicen posteriormente esta información. El Ministerio tampoco parece volcado con al programa de apoyo CEIPAR que al parecer sí entusiasma a los servicios de las empresas de auditoria. Otro indicador.

7. No estigmatizar ganar dinero (algo nada fácil)

Si estigmatizamos el fracaso y también ganar dinero las EBTs están condenadas a la nada. Faltará dedicación, compromiso e implicación. Ganar dinero con una empresa actualmente no es nada fácil, si a esto se les suma que las EBTs no tienen a priori ningún reconocimiento académico, tenemos un cuadro nada esperanzador. Ya he comentado en un post anterior el rechazo social al emprendimiento o al menos la insuficiente valoración de la sociedad en comparación con terceros países como Estados Unidos donde juegan con ventaja por múltiples motivos que convendría tener muy presentes. Especialmente en un país como España que, dicho sea de paso, corre el riesgo político de tentaciones a la griega o a la venezolana.

8. Los sectores de futuro y las EBTs: se está haciendo bien

Si hay una prioridad para incentivar y orientar la creación de las EBTs esa es la que ponga foco en los sectores de futuro:  biotecnología, nanotecnología, economía digital, Internet de las cosas.. En realidad y aunque sea a una escala pequeña las EBTs de las universidades madrileñas se ajustan a este patrón, lo cual es una muy buena noticia.

 

9. Alfombra roja y control riguroso y exhaustivo

En alguna ocasión he mencionado que de cara a la creación de empresas caben dos planteamientos. Uno, grandes exigencias burocráticas para la creación de empresas y un posterior escaso o bajo control y seguimiento. Otro enfoque mucho más efectivo y lógico: propiciar la creación rápida de empresas y posteriormente hacer continuas y efectivas inspecciones. En España optamos por la primera vía y somos uno de los campeones europeos en economía sumergida. Es un modelo poco eficiente que el gobierno actual está tratando de cambiar. La creación de una EBT debería estar claramente situada en la segunda vía. Una gran alfombra roja de entrada y controles eficientes periódicos y sistemáticos. En definitiva, un modelo que debería ser extensible al resto del sistema empresarial.

10. Una red española de EBTs (incluso iberoamericana)

Afortunadamente veo muchas universidades españolas que están haciendo un enorme esfuerzo por crear EBTs. Quizás sea una buena señal. Hace falta, urge,  una red colaborativa que permita compartir problemas. soluciones, acciones conjuntas… y especialmente ir configurando un modelo de EBTs que sea visto por la sociedad, e internamente por la Universidad como un instrumento relevante y decisivo, tanto para orientar nuestras investigaciones más productivamente, como para crear una cultura emprendedora, creativa e innovadora entre alumnos y profesores. Actualización: Mi buen amigo Senén Barro me indica la existencia de la Asociación Española de Emprendedores Científicos y Tecnológicos (www.aeec.es), quizás un buen punto de partida para el networking de ETBs que necesitamos.

Notas:

(*)  Mario Piattini, no ligado a la UA; Catedrático de computación  vinculado a la UCLM. Su nombre aparece entre los quince mejores investigadores del mundo en los ámbitos de la ingeniería de sistemas y software en el estudio independiente ‘Top scholars in the field of systems and software engineering (2004-2008)”. Es además uno de los impulsores y asesores de la patente del e-pavement.

(**) Deseo dar la gracias a la Universidad de Alicante -especialmente a su Rector- por la iniciativa y a los impulsores de Lucentia Lab EBT por contar conmigo.

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4 Respuestas

  1. Juan A. V. 3 años ago
  2. Anónimo 3 años ago
  3. Julián Martínez Serra 3 años ago
  4. Ginés Contreras 3 años ago

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