|
Provee protección financiera durante toda su vida, es decir es una protección
permanente hasta la edad de los 100 años y se pagará durante toda
la vida del asegurado. Combina protección y acumulación de
ahorro o inversión, porque las compañías de seguros
invierten las primas y generan ahorros. Los ahorros o inversiones varían
en función a cada compañía y al tipo de póliza contratada.
Modalidad del Seguro: es cubrir los gastos
administrativos y comisiones, separar el monto para pagar la protección
al beneficiario (indemnización por fallecimiento) y el resto se acumula
en un fondo de reserva y genera intereses o dividendos en un plan de ahorro concertado
con el seguro (valor de rescate). Lo usual es que la aseguradora garantice un
interés mínimo. El importe invertido es variable,
está en función de lo que sobra después de descontar los
gastos administrativos y el costo del seguro. Aquí hay que entender,
que en caso de fallecimiento del asegurado existen dos tipos de capital: el del
valor de la póliza que se pagará al beneficiario de la misma; y
por otro lado los valores acumulados en el plan de ahorro que se pueden disponer
en vida del asegurado, no son pagaderos en caso de muerte al beneficiario. Si
antes de fallecer el asegurado se cancela la póliza o se la cede a otra
persona, se podrá disponer del dinero acumulado. Estos ahorros representan
un tipo de inversión imposible de obtener con un seguro a término. |