| La
distribución de la lluvia sobre el planeta
es irregular ya que depende de la configuración de las tierras, de los
mares, las montañas y las selvas junto a la temperatura y los vientos.
Todo ello hará más o menos posible y más o menos abundante
el proceso incesante de la evaporación-condensación-precipitación.
La consecuencia evidente es que el agua, como
elemento fundamental en la vida del hombre sobre la tierra, no se reparte por
igual en todas las zonas del Planeta. Así hay zonas desérticas donde
la lluvia, y por tanto el agua, es extremadamente escasa, o casi inexistente,
y en cambio otras donde la abundancia es continua y permanente. Es el agua quien
ha generado que en el mundo existan zonas de riqueza y zonas de extrema pobreza.
AGUA
PARA RIEGO Esto ha originado desde antiguo que el hombre, distribuido
por toda la tierra, haya tenido que ingeniárselas para aportar agua donde
él se ha ido estableciendo. Así se construyeron los primeros pantanos,
los acueductos, los canales, las acequias, y los azarbes. Todo ello para poder
cultivar las plantas que eran necesarias para su subsistencia. Durante muchos
siglos la economía de los pueblos se cifraba en la agricultura como economía
de subsistencia primero y como base de riqueza después. El dominio del
agua es decir, su capacidad de almacenamiento y las técnicas de distribución,
fueron determinantes para aquellas zonas donde la regularidad de las lluvias fue
siempre un problema. Por el agua se han enfrentado, y se enfrentan,
los pueblos y las regiones, ya que el agua es un bien escaso, al tiempo que es
fundamental en el desarrollo de su propia economía. De una mejor o peor
gestión del agua depende sin duda que el desarrollo económico sea
o no sostenible.
EL
RIEGO
El aportar agua a cualquier superficie dedicada al cultivo
de plantas se denomina riego. NECESIDADES
DE RIEGO
Las plantas extraen del suelo el agua que necesitan, y esa
necesidad vendrá determinada por diversos factores tales como la temperatura
del ambiente ,el clima, intensidad de la luz, el viento, el grado de humedad de
la atmósfera y la cantidad de agua que la planta utilice para disolver
los aportes minerales y orgánicos que retendrá dentro de su estructura,
devolviendo a la atmosfera por la transpiración el agua no necesitada.
Por otro lado la calidad del suelo que vayamos a utilizar para el cultivo
será un factor determinante a la hora de calcular un riego: la porosidad
de su textura, y su contenido en arcillas arenas y limos van a ser factores determinantes
de la permanencia del agua en la zona radicular de donde las plantas extraen el
agua, y al mismo tiempo, su sustento. Otro factor a tener en cuenta
es el del tamaño de la planta. Evidentemente no va a necesitar la misma
cantidad de agua la planta que empieza a crecer que aquella que ya empieza a tener
un tamaño importante. FRECUENCIA
DEL RIEGO
Estas premisas de ambiente, de suelo y de tamaño
van a determinar la frecuencia del riego. Por consiguiente no se
pueden dar normas que predeterminen ni la cantidad ni la frecuencia del mismo.
FORMAS
DE RIEGO
Según la técnica y los medios que utilicemos
para aportar el agua a las raíces de las plantas el riego se denomina:
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