Sí hay políticos que dominan la tecnología

Aunque no sea algo habitual, parece que sí que hay políticos que dominan la tecnología. La semana pasada, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, sorprendió a todo el mundo durante su visita a Waterloo, al dar una breve lección de computación cuántica a un periodista.

El Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, demuestra que sí hay políticos que dominan la tecnología

El viernes de la semana pasada, Trudeau visitó el Instituto Perimeter de Física Teórica, en Waterloo, Ontario; la principal institución del país en investigación en este campo. Y tras su visita, dio una rueda de prensa en la que anunció una inversión de 50 millones de dólares canadienses para el laboratorio de investigación del centro en cuestión.

Sin embargo, lo que en un principio podría haber quedado solo en una noticia rutinaria, como una visita más de un político a unas instalaciones científicas, se convirtió de pronto en un titular que ha dado la vuelta al mundo, debido a una simple anécdota: la increíble respuesta del Primer Ministro a una pregunta concreta de un periodista.

La increíble respuesta de Trudeau que ha dado la vuelta al mundo

La situación fue la siguiente: Durante la ronda de preguntas de la rueda de prensa, uno de los periodistas realizó un comentario sarcástico dando por hecho la falta de conocimientos del Primer Ministro canadiense sobre computación cuántica.

Concretamente, el periodista introdujo su pregunta diciendo: “Iba a pedirle que explicara la computación cuántica, pero… ” y se rió, antes de plantear a Trudeau una pregunta sobre la misión de Canadá en la lucha contra ISIS.

Sorprendentemente, en lugar de ignorar su comentario y limitarse a responder la pregunta posterior, Trudeau recogió el guante y zanjó la cuestión dándole una lección ante todos los presentes.

 

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“Es muy sencillo”, dijo. Y en menos de dos minutos, el Primer Ministro canadiense explicó la diferencia entre los ordenadores normales y los cuánticos, con claridad y en un lenguaje apto para los no profanos en la materia.

“Los ordenadores normales funcionan con unos y ceros, independientemente de que la electricidad circule por un cable o no. Son sistemas binarios. Lo que permiten los sistemas cuánticos es codificar en un solo bit información mucho más compleja. Un bit de un ordenador normal es un uno o un cero, encendido o apagado; un estado cuántico podría ser mucho más complejo que eso porque, por lo que sabemos, las cosas pueden ser partículas y ondas a la vez y la incertidumbre que rodea a los estados cuánticos nos permite codificar más información en un ordenador mucho más pequeño. Eso es lo emocionante de la computación cuántica”.

La respuesta del Primer Ministro Canadiense se ganó los vítores y aplausos de los asistentes, además de generar un gran revuelo en las redes sociales, después de que el propio instituto colgara el vídeo de su respuesta en su canal de Youtube.

 

Pero, ¿por qué es tan sorprendente su respuesta?

Quizá deberíamos plantearnos por qué nos parece tan increíble y genera tanto revuelo mediático que el dirigente de un gran país demuestre públicamente que entiende un tema científico complejo como es la computación cuántica, lo suficientemente bien como para definirlo rápidamente sobre la marcha.

La respuesta que dio Trudeau, podría haberla dado cualquier persona que haya leído un poco sobre el tema. Teniendo en cuenta que ese día fue al instituto precisamente a anunciar una inversión gubernamental en investigación en ese campo, quizá no debería resultar tan sorprendente que conociese en qué está realizando la inversión.

De hecho, si estuviera anunciando una inversión en otro campo especializado que no tuviera relación con la ciencia y la tecnología, probablemente esperaríamos algún tipo de explicación breve sobre el tema.

En cambio, cuando se trata de un tema científico o tecnológico, simplemente, damos por hecho que los políticos se limitan a realizar la inversión basándose en las indicaciones de sus asesores y expertos, pero que, en realidad, no tienen ni idea sobre el tema.

¿Por qué? Por que, lamentablemente, eso suele ser lo más habitual. ¿A cuántos presidentes podemos imaginarnos saliendo tan airosos de una situación similar? Sin duda, a muy pocos.

Sin embargo, las inversiones y estrategias de los gobiernos en materia de ciencia y tecnología, son fundamentales para un país, dado que pueden influir no sólo en su economía, sino en la calidad de vida de sus habitantes en su día a día.

En este sentido… ¿No deberíamos esperar un mínimo de interés y de conocimientos por parte de nuestros dirigentes en estos sectores estratégicos?

Esta vez ha sido la computación cuántica, pero qué hay de otros temas como las futuras ciudades inteligentes y el Internet de las cosas, o las nuevas fintech y la economía digital.

Todos los expertos anuncian que estas nuevas tecnologías disruptivas cambiarán el mundo tal como las conocemos.

Si realmente son tan importantes, ¿No deberían nuestros políticos conocer un mínimo sobre ellas?

 

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