Nano cosméticos

Hay un encantador tarro de crema de noche que ha estado en mi tocador durante un mes. Según el vendedor, que estuvo media hora al teléfono ensalzando sus virtudes, la crema extraerá la grasa que tapona mis poros, absorberá el exceso de grasa y “enseñará” a mis células a fabricar menos.

Suena genial, ¿verdad? Es una pena que me de miedo usarla.

La crema, que me costó 163 dólares el tarro de 15gr., es de Bionova. El sitio Web de esta empresa ubicada en Nueva York resalta su “plataforma de nanotecnología” y las explicaciones de sus productos incluyen frases incomprensibles como la “restauración de la disfunción en la transferencia de información biológica”. Los detalles en lenguaje llano acerca de cómo funcionan en realidad son superficiales y poco precisos y la explicación del vendedor fue igual de enigmática. Según me comentó, la crema tiene varios “nanocomplejos” en una proporción exacta personalizada para mi edad, mi género y el grado preciso de oleaginosidad de mi cara (información deducida a partir de una serie de preguntas que me hicieron).

¿Cómo sé yo que estas diminutas partículas no se van a desplazar bajo mi piel y causar estragos en mi cuerpo?, pregunté

Fuente y resto del artículo: Technology Review

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