Lubricantes sólidos con nanopartículas

La nanotecnología se ha convertido en un campo central de investigación porque una mejor comprensión del modo en que los átomos interactúan entre sí a escala molecular proporciona a los tribologistas mejores herramientas para la fricción y el desgaste. En TLT se destacan una serie de diferentes iniciativas en este campo, incluido el desarrollo de un gradiente de humectabilidad capaz de cambiar la naturaleza de una superficie de hidrofílica a hidrofóbica.

Los lubricantes sólidos son también un área activa de investigación, y en TLT de mayo de 2007 se describe el trabajo realizado para entender mejor los nanoclústeres de disulfuro de molibdeno. Según el Dr. Niles Fleischer, vicepresidente de desarrollo empresarial y de desarrollo de productos de NanoMaterials Ltd., en Nes Ziona, Israel: “Los lubricantes sólidos convencionales como el disulfuro de molibdeno y el disulfuro de volframio son compuestos laminares en capas. En una situación ideal, estas capas se deslizan de forma conjunta, lo que conlleva una reducción de la fricción. Sin embargo, puesto que los bordes de estas capas son químicamente reactivos, las partículas se pueden degradar y unirse a la superficie de un sustrato de modo que realmente interfieren con la lubricación”. Además, los lubricantes sólidos convencionales no son lo suficientemente pequeños como para introducirse en los poros de las piezas del metal y crear componentes autolubricantes.

El fullereno basado en carbono es una molécula relativamente nueva (descubierta en 1985) que se ha estudiado como posible lubricante sólido. Esta molécula preparada con átomos de carbono 60 puede adoptar la estructura de una esfera hueca, de un elipsoide o de un tubo cilíndrico. Si se pudiera desarrollar un lubricante sólido que combine el rendimiento del disulfuro de molibdeno, con el tamaño de una nanopartícula y una estructura similar a la del fullereno, existiría la posibilidad de que este material tuviese unas propiedades lubricantes mucho mejores que las de los lubricantes convencionales utilizados hoy en día.

Fuente: Smalltimes