Problema de temperatura en nano objetos.

Unos investigadores especializados en Física han descubierto algo muy extraño: el concepto de la temperatura no tiene sentido en los objetos más pequeños, es decir, en nano-objetos.

Aunque se sabe que el concepto de la temperatura se deshace sobre la escala de átomos individuales, la investigación más actual apunta hacia la posibilidad de que también carece de sentido en aparatos más grandes, como por ejemplo los nanotubos de carbón.

La nanotecnología es la ciencia que hace posible manipular materiales hechos de solo unos cuantos miles de átomos. Nanotubos de carbono por ejemplo son pequeñísimos cilindros que hacen posible la fabricación de aparatos electrónicos en miniatura.

Ortwin Hess de la Universidad e Surrey y su equipo de investigadores dicen que si se mide la temperatura de una punta de un nanotubo de 10 micrometros, no tendría necesariamente la misma temperatura que la otra punta. La longitud de un nanotube de estas características es parecida al grosor de una hoja de papel.

Al llegar a una escala en la que no tiene relevancia la temperatura, es imposible predecir los cambios en las propiedades físicas de su sistema y esto supone problemas para cualquier aparato según Peter Atkins, un experto en la Química Física de la Universidad de Oxford.

Según Hess, el hecho de que la temperatura se deshaga en algún momento entre el mundo real y la escala atómica no es sorprendente. El desafío actual es determinar en qué momento se produce este hecho, algo que puede variar según qué material se trata y cuánta energía en términos de calor retenga.

Atkins dice “nuestra experiencia diaria de temperatura representa una señal para el flujo de la energía como calor”. En el mundo real, el calor fluye de objetos de una temperatura más alta a objetos de una temperatura inferior, por esto una taza de té siente caliente cuando la cogemos y el calor nos llega a nuestras manos.

En la escala atómica también, la temperatura describe la distribución de energía de calor entre los billones de átomos y moléculas que conforman nuestro mundo, pero no cuando se trata de un solo atomo.

Con su investigación actual, Hess y su equipo redujeron cada vez más el tamaño de una cadena de cajitas, hasta que llegaron al punto en el que creen que la temperatura deje de ser un constante. El resultado de su investigación podría ser preocupante para nano-científicos.