Fusión nuclear en Francia

Se pone en marcha un proyecto de fusión nuclear de 10.300 millones de euros en Francia

Según un artículo publicado el 21 de noviembre de 2006 en la versión en línea de The Guardian, los dirigentes de seis países y la Unión Europea han firmado un tratado internacional para poner en marcha un proyecto de energía de fusión nuclear de 10.300 millones de euros con el objetivo de desarrollar una fuente de energía no contaminante.

El presidente francés, Jacques Chirac, recibió a los dirigentes de la UE, EEUU, India, China, Japón, Corea del Sur y Rusia, en la presentación del Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER).

El Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, describió la ocasión como un “evento histórico” en el esfuerzo por dejar atrás los combustibles fósiles contaminantes, mientras Chirac expresaba su orgullo por la elección de Francia como sede.

El reactor se construirá en Cadarache, en la región sur de Provence. Los trabajos de construcción empezarán el año que viene, pero las instalaciones de alrededor de 4,600 millones de euros no estarán listas hasta 8 años después. Si todo discurre según los planes, los dirigentes esperan que una central eléctrica de demostración esté lista para el 2040.

El objetivo es impulsar la energía de fusión, que emula la fuente de energía del sol, no produce emisiones de gases invernadero y a penas origina residuos radiactivos.

La comisión ha descrito el proyecto en un comunicado como un intento sin precedentes de reproducir la reacción física que tiene lugar en el sol y las estrellas. En él se menciona que “los experimentos realizados hasta la fecha ya han demostrado que es posible replicar este proceso en la Tierra”. Y continúa: “ITER pretende hacerlo a una escala y en unas condiciones que demostrarán la viabilidad tecnológica y científica de la fusión como fuente de energía”.

Sin embargo, los activistas ecologistas se oponen en general a la energía nuclear y alegan que el proyecto distraerá la atención de otras iniciativas existentes para hacer frente al calentamiento global.

La ceremonia de la firma del tratado marca el final de años de discusiones sobre la viabilidad de construir una central eléctrica de fusión nuclear capaz de lograr las temperaturas de alrededor de 100 millones de grados Celsius necesarias para replicar la fuente de energía del sol. Tras la ceremonia, se celebró la primera reunión del nuevo Consejo del ITER en el palacio de los Campos Elíseos.

La fusión consiste en la colisión de átomos de hidrógeno a una presión y temperaturas extremadamente elevadas en el interior del reactor. Cuando los átomos se fusionan en un plasma, liberan energía, que se puede aprovechar para generar electricidad. El reactor funcionará con un isótopo del hidrógeno, una fuente de combustible virtualmente ilimitada que se puede extraer del agua.
La UE es quien está financiando la mitad de los costes del proyecto. Por otra parte, el experimento de larga duración podría crear unos 10.000 puestos de trabajo.

Fuente: The Guardian