Diseñar una casa ecológica

La casa más ecológica del mundo

La vida en la isla más deshabitada del norte de Gran Bretaña puede ser muy difícil. En Unst los inviernos son duros y los vientos, brutales e implacables, azotan regularmente el paisaje sin árboles a más de 170km/h.

Pero Unst es la isla elegida por una pareja de jubilados de Wiltshire para construir una de las casas más ecológicas del mundo: una casa de emisiones cero que funciona en su totalidad aprovechando la energía del viento y el sol. Se encuentra en la misma latitud que el sur de Groenlandia, pero pronto podrán alardear de los limoneros, parras y plantas de pimientos verdes de su invernadero, un coche eléctrico impulsado por el viento y suelos calentados aprovechando el calor del aire.

La casa de tres habitaciones diseñada por Michael y Dorothy Rea, cerca de la costa de una bahía solitaria, se ha convertido en banco de pruebas para vivir “al margen de la red eléctrica”: generando toda la energía que necesita a partir de fuentes renovables, cultivando en casa la mayoría de sus alimentos y conduciendo un coche que no necesita ir a la gasolinera.

Su casa, construida por poco más de 210.000 libras a partir de una casa de madera prefabricada ha ido haciendo poco a poco famosa. El Ejecutivo escocés, en Edimburgo, la está utilizando como referencia para la nueva normativa de construcción de casas sostenibles; los funcionarios de la oficina del Primer Ministro observan su progreso y funcionarios del gobierno de China están estudiando sus innovadoras tecnologías para construir una nueva ecoaldea de 5.000 casas en Guangzhou, en el sur de China.

El pasado año, los Reas descubrieron que su Web (zerocarbonhouse.com) era la cuarta más popular del mundo en Google. Michael Rea permanece despierto, a menudo, hasta las 5 de la mañana, respondiendo a correos electrónicos de estudiantes de postgrado, ecologistas e incluso senadores canadienses.

La casa está muy bien aislada y su calefacción bajo el suelo utiliza el calor captado del aire del exterior y almacenado en una “batería de agua” gigante. Un sistema de ventilación captura el calor en el interior de la casa y lo reutiliza. Se recoge el agua de la lluvia para utilizarla en los váteres y la lavadora. Sus grandes ventanales captan el calor del sol.

La energía para el lavavajillas, la cocina, el tostador, la nevera, los ordenadores y la luz proviene de una turbina eólica, que carga las pilas de combustible capaces de almacenar energía para cuatro días. Las luces LED de la casa consumirán la misma energía que una bombilla de 100W.

El invernadero tendrá su propia turbina eólica. Las plantas se cultivarán en líquidos hidropónicos ricos en nutrientes, con una iluminación LED especial para crear luz de día y estaciones artificiales. El Toyota Yaris, reconvertido para funcionar a batería, se cargará con energía de las pilas de combustible.