El Presidente en la Comisión del 11-M

Desde este humilde y modesto blog hacemos frecuentemente valoraciones críticas a la labor del gobierno. Ayer, tras catorce horas de comparecencia del Presidente del Gobierno y el penoso espectáculo del portavoz de la oposición no podemos nada más que sorprendernos del de la actitud del PP en un tema en el que media el mayor número de víctimas de la historia de un atentado en España. La única nota de sensatez la ha puesto el Presidente de honor del PP, Manuel Fraga, al apostar por cerrar cuanto antes la Comisión.

No sería difícil para un analista imparcial sacar conclusiones como las siguientes:

  • Tras el atentado, el PP era consciente de que reconocer un atentado de origen islamista era tanto como proyectar en la opinión pública uno de los efectos del grave error que representaba la guerra de Irak por la que Aznar había apostado sin reservas. Y por tanto el riesgo de perder las elecciones inminentes.
  • Crear ambigüedad haciendo creer a la opinión pública una posible autoría de ETA era tanto como trasvasar al PSOE, Carod Rovira, etc la furia y rabia de la opinión pública estremecida ante la brutalidad del atentado.
  • La estrategia del PP se dejo ver en los medios que domina, en las declaraciones públicas de sus máximos responsables y en las iniciativas llevadas a cabo: crear confusión y dejar entrever la autoría de ETA.
  • Ante esta estrategia y con el peso de un atentado brutal las manifestaciones públicas producidas ante las sedes del PP casi cabrías calificarlas de anecdóticas. La rabia ciudadana de una manipulación del Gobierno podría haber entrañado consecuencias mayores. Es, en todo caso, una estrategia de victivismo que pretende desviar la atención ante el hecho más grave: la manipulación de la verdad en un momento electoral donde el gobierno tenía toda la información y bajo el atentado terrorista más grave de la historia de España.
  • Tras la comisión se pone en evidencia que hay una gran cantidad de medios de comunicación capaces de reproducir, jalear y adornar lo defendido por el partido de la oposición. Por contra, los catalanes conservadores como La Vanguardia, el Grupo Correo y el Periódico de Cataluña se han desmarcado claramente de una pantomima política impresentable.

Ojalá que la sensatez de Mariano Rajoy permita darle un giro absoluto a la labor de la oposición. El Partido Popular ha demostrado capacidades muy notables en sus años de gobierno y tener en sus filas gente muy valiosa y brillante. Estas personas no deben asumir que la manipulación y la capacidad mediática de distorsionar la realidad les perjudique. El Partido Popular ha demostrado tener capacidad para aspirar un papel clave en la política española de los próximos años.