Astenia otoñal: Claves para combatirla

¿Tu cuerpo ha comenzado ya a sentir la llegada del otoño?

Sufres cambios de humor, te sientes más triste, te cuesta dormir… Puede que estés sufriendo lo que se conoce como astenia otoñal.

Después de un verano cargado de actividades, diversión, tiempo libre, …. llega el momento de volver al trabajo y a las responsabilidades normales de cada día. Además, con la llegada del otoño, el cambio en el clima es drástico y ésto provoca un efecto directo sobre nuestro cuerpo y su funcionamiento.

Claves para combatir la astenia otoñal

Con la llegada del otoño.

Cuando las temperaturas bajan, se reducen las horas de luz solar y retomamos las actividades después de las vacaciones de verano nuestro organismo puede comenzar a sufrir ciertas alteraciones.

Durante varios días o incluso semanas, hasta que nuestro cuerpo se aclimate a las nuevas condiciones y comience a regularse pueden aparecer una serie de síntomas conocidos como astenia otoñal.

 Se presenta con frecuencia en personas que viven en zonas donde los inviernos son cortos, y sobre todo en mujeres.

Sensación de depresión general, de cansancio, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse. Por lo general, los síntomas de la astenia comienzan a aparecer en los primeros meses de otoño y puede durar hasta final del invierno.

 

Los síntomas de la astenia.

Los síntomas comunes de la inadaptación a la nueva estación son:

• Depresión, apatía, subestima, infelicidad.
• Ansiedad e incapacidad para hacer frente a situaciones de estrés.
• Cambios de humor frecuentes.
• Trastornos del sueño como insomnio y necesidad de dormir durante el día.
• Fatiga e incapacidad para hacer frente a las actividades diarias.
• Irritabilidad y deseo de soledad.
• Ausencia de libido.

En principio no hace falta acudir al médico, salvo que los síntomas se intensifiquen o perduren mucho tiempo.

 

Cómo evitar la astenia otoñal

Cómo afrontar la astenia otoñal.

La mejor arma contra la astenia es recuperar unos hábitos saludables.

Algunos consejos básicos para empezar:

Domir al menos 8 horas al día.

Actividad física leve y regular. Es recomendable hacer al menos 30 minutos de ejercicio físico todos los días. Nos ayudará a relajarnos.

Reducir el consumo de estimulantes que nos puede excitar más que el recomendable como el café o el té.

Hidratarse correctamente.

– Tratar de pasar el mayor tiempo posible al aire libre, incluso en los días nublados. El efecto de la luz natural es muy importante para nuestra salud mental.

– Una dieta equilibrada y variada que nos ayuda a corregir las posibles deficiencias nutricionales. Es importante aumentar la ingesta de fibra, vitaminas y proteínas.

 

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