Festival internacional de música de Bath 2013

Fundada en 1948 y llamada originalmente Asamblea de Bath, su primer director fue Ian Hunter, seguido posteriormente de Yehudi Menuhin y más recientemente de Joanne MacGregor. El festival anual de música es uno de los verdaderos momentos destacados del año en la ciudad y está teniendo lugar ahora. Ya hemos estado en dos conciertos muy diferentes y tengo la intención de ir a otros. El joven pianista noruego Christian Ihle Hadland tocó en el primero de ellos.

Fue un programa interesante formado por una sonata de Beethoven, cuatro Impromptus de Schubert -uno de los favoritos de la audiencia- y las Variaciones de Schumann sobre un tema original. Yo estaba interesado particularmente en la Sonata Reminiscenza de Nikolai Medtner. Tengo un CD que contiene este y otros temas de este olvidado compositor ruso, y otro de sus dos conciertos para piano, ambos interpretados por el formidable Nikolai Demidenko. Casualmente tiendo a coleccionar compositores olvidados, a menudo no todos británicos. La interpretación de Hadlnad de estos cuatro temas muy diferentes fue muy fina y, aunque muy aplaudida, merecía un público más numeroso.

El otro concierto fue del Norma Winstone Trio. Una vez más, un nombre nuevo para mí. Norma Winstone ganó el premio al mejor vocalista en los premios de Jazz de la BBC en el 2011, con razón creemos, porque tiene una voz cálida y encantadora, y un público rebosante (y comparado conmigo, bien informado) le dio un entusiasta recibimiento.

Los instrumentistas fueron Klaus Gesing como saxofonista y Glauco Venier al piano. Son unos músicos magníficos y brillantes. Venier era el compositor de dos de las canciones. Casi demasiado buenos; por momentos sentimos que sonaba demasiado alto, pero eso puede haber sido por la amplificación. Sin embargo, ya han trabajado como trío durante algún tiempo y deben saber qué se traen entre manos. Mi esposa compró una de sus grabaciones como recuerdo de un concierto agradable.

Ayer por la tarde tuvo lugar la ya tradicional “Fiesta en la ciudad” y grupos de música locales -amateur y profesionales- invadieron la ciudad y tocaron en varios lugares alrededor de media hora. Contabilicé que había más de un centenar de ellos, lo que justifica la descripción del evento como “el mayor espectáculo gratuito de Bath”.

Todo ello precedido por la procesión del festival que termina en la Abadía, seguida de una serie de canciones, encargadas especialmente para la ocasión, sobre el tema de los monstruos de Stephen Deazley, cantadas con gran entusiasmo por un enorme coro de niños de primaria con algún acompañamiento musical adulto. La Abadía -con su enorme puerta principal abierta a la ciudad- estaba llena de orgullosos padres y gente interesada como nosotros. La velada concluyó con un espectacular castillo de fuegos artificiales, que vimos desde la seguridad de la ventana de nuestro dormitorio. El Festival continúa hasta el 2 de junio.

B.R.

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