Cataluña y España

Ya lo dijo Ortega. Este país, España, cuando le faltan “grandes objetivos nacionales”, se pierde en sus propios demonios, se deshace en decenas de trozos. De ahí que la generación del 98 convirtiera su pesimismo en un presagio. La factura de lo que ocurrió en España durante el XIX la pagaron los españoles a plazos durante más de tres cuartos de siglo en el XX. Todavía hoy resuenan ecos de nuestra historia.

España y Cataluña

La España de la transición, de las habilidades catalanas, de los Pujol y los González. Buenos presagios, sintonías y complicidades; Equilibrios y sutilezas; Formas y compromisos; Fuerzas y capacidades; Inteligencia y virtuosismo político; Rentabilidades distribuidas con equilibrio y mesura;Símbolos y metáforas.

Cataluña y España

Algunos quieren que vuelva Cataluña. Aquella Cataluña que hoy anda perdida por caminos de contradicción. De votantes que se quedan en casa y de nacionalistas descontentos van y ganan. Hay una mezcla de desconcierto.

Cuando una analista trata de profundizar en la relación entre Cataluña y España hoy, puede quedar bloquedao mentalmente en el intento tratar de interpretar lo que ha ocurrido en los últimos cuatros años, o incluso en este último. Maragall, el Estatut, Montilla, Carod Rovira interpretan un guión capaz de desconcertar a cualquiera.

En fin, opiniones son bienvenidas