A pesar de que es una planta con fama de fácil de cuidar, no conozco ejemplar
que no pierda las hojas continuamente salvo que se riegue de manera adecuada.
Lo normal, bajo mi experiencia es que se sequen hojas, sobre todo en verano, y
acabe por desesperar hasta el más paciente, pero la Kentia como el ave Fenix,
resurge de sus cenizas sacando hojas nuevas. El secreto para su correcto cuidado
está precisamente en el riego y no hay mejor sistema para regar este tipo de plantas
que los sistemas de riego por capilaridad (maceteros de auto riego o un sistema
más práctico el comercializado por Riego doméstico - RIDO –
Cuidados
de la Kentia
Luz y situación: Lugar umbroso,
preferiblemente, NUNCA LUZ SOLAR DIRECTA
Temperatura:
cálida entre 14 y 18 grados en invierno
Riego de la kentia: moderado pero uniforme. Como ven es difícil de acertar así que, mejor un sistema
de riego por capilaridad.
Observaciones: Limpiar
el polvo de las hojas de vez en cuando con un paño húmedo.
Dificultad: Si se acierta con el riego, fácil, si no es una de las plantas más difíciles de
mantener entera.
|