| Kentia
(Howea Forsteriana) Este
género de palmeras es originario de la isla de Lord Howe en el pacífico. Es la
palmera más utilizada en los hogares como planta de interior y si se cuida de
manera adecuada puede durar muchos años. Un ejemplar desarrollado alcanza con
facilidad los 2 metros de altura y sus elegantes hojas, divididas en muchos foliolos
largos, estrechos y arqueados hacen un efecto de abanico muy atractivo. Esta palmera
debe estar en un sitio claro, aunque tolera bien la sombra, lo que nunca soportará
es la luz del sol directa ya que la quemaría en cuestión de horas. Si se encuentra
en un lugar poco soleado crecerá muy lentamente.
A pesar de que es una planta con fama de fácil de cuidar, no conozco ejemplar
que no pierda las hojas continuamente salvo que se riegue de manera adecuada.
Lo normal, bajo mi experiencia es que se sequen hojas, sobre todo en verano, y
acabe por desesperar hasta el más paciente, pero la Kentia como el ave Fenix,
resurge de sus cenizas sacando hojas nuevas. El secreto para su correcto cuidado
está precisamente en el riego y no hay mejor sistema para regar este tipo de plantas
que los sistemas de riego por capilaridad (maceteros de auto riego o un sistema
más práctico el comercializado por Riego doméstico - RIDO
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| Cuidados
de la Kentia Luz y situación: Lugar umbroso,
preferiblemente, NUNCA LUZ SOLAR DIRECTA Temperatura:
cálida entre 14 y 18 grados en invierno Riego de la kentia:
moderado pero uniforme. Como ven es difícil de acertar así que, mejor un sistema
de riego por capilaridad. Observaciones: Limpiar
el polvo de las hojas de vez en cuando con un paño húmedo. Dificultad:
Si se acierta con el riego, fácil, si no es una de las plantas más difíciles de
mantener entera. +
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