La
vuelta al trabajo tras unas vacaciones prolongadas como las estivales puede producir
problemas de adaptación y salud (estrés, nerviosismo, escasa motivación).
Al
parecer el síndrome postvacacional (SPV) es muy común. Muchas personas
se resienten del cambio desde un periodo extenso de ocio y tranquilidad a otro
en el que predominan las obligaciones y los problemas. El síndrome SPV
es un desajuste físico y emocional que suele superarse sin problemas, exceptuando
aquellas personas vulnerables emocionalmente o con problemas importantes en su
trabajo (ejemplo: mobbing).
La paradoja es que pese a haber estado de vacaciones y descansado, hay
síntomas de angustia, falta de energía insomnio, irritabilidad...
Los expertos dan algunos consejos para superar este curioso síndrome. Qué
hacer - Volver progresivamente a la vida normal. No intentes
empezar con un fuerte ritmo en el trabajo. No te lleves trabajo a casa los primeros
días. Continua el sabor de las vacaciones con la familia en casa.
- Controlar
y combatir el estrés.
Sigue algunas reglas básicas muy conocidas.
- Practica ejercicios
frecuentes de respiración
y relajación.
Las técnicas de respiración y relajación suelen ser muy positivas.
- Adopta
una actitud positiva. Piensa
en positivo, intenta restar importancia a tus problemas.
- Procura
no añorar las vacaciones, aunque debes aprovechar los primeros fines
de semana, tras la vuelta al trabajo, para relajarte y disfrutar.
| Algunos
síntomas de la vuelta al trabajo Sentir apatía Nerviosismo Falta
de concentración Fatiga exagerada Comunicación deficiente
con compañeros Dificultad de coger el ritmo Irritabilidad Algunos
lo llaman el Síndrome Postvacacional (SPV) 
|
|