Easyjet retrasa su plan de compensación del carbono

EasyJet rechaza a los ‘vendedores interesados’ en el mercado de la compensación del carbono

Según un artículo publicado esta semana en The Guardian, EasyJet ha advertido que el mercado de la compensación del carbono está plagado de “vendedores aprovechados” decididos a hacer unos beneficios excesivos a costa de los pasajeros ecologistas.

La compañía aérea ha retrasado la puesta en marcha de un plan de compensaciones debido a las dudas relacionadas con su coste. En su lugar, EasyJet resolverá el problema en solitario, comprando créditos en planes debidamente acreditados por las Naciones Unidas y vendiéndoselos a los usuarios.

La “compensación del carbono” es uno de los medios más populares de compensar las actividades que generan CO2, como volar o ir en coche al trabajo, permitiendo a los consumidores contribuir a proyectos ecologistas para compensar el efecto de su vuelo o viaje diario al trabajo.

Sin embargo, Toby Nicol, director de comunicaciones de EasyJet, señaló que la compañía se había quedado atónita ante las enormes cantidades de dinero que pedían las empresas de compensación del carbono a cambio de sus servicios. “Entre un 25 y un 30% de cada libra aportada por los consumidores iría para la administración de la compañía y eso es demasiado caro”, señaló.

Según Nicol, es preferible comprar los créditos de carbono respaldados por las naciones Unidas y vendérselos directamente a los pasajeros, en lugar de recurrir a intermediarios. Estos créditos cuestan hasta 11 euros por tonelada. “Es una nueva industria con una gran demanda y todavía no existen estándares sobre los créditos de carbono. No existe ningún tipo de regulación en el negocio”.

Por su parte, las compañías rivales han rebatido las acusaciones de EasyJet. Una portavoz de British Airways, compañía que lanzó su plan de compensación en el 2005, afirma que su compañía “no es consciente” de que las empresas de compensación tengan unos precios excesivos. El portavoz de Virgin Atlantic, en cambio, señaló que al igual que en todos los sectores hay empresas que no son buenas, pero que una o dos pueden valer la pena. Según él, Virgin Atlantic todavía está decidiendo si lanzar o no un programa de compensación, pero reconoció estar en negociaciones con dos compañías “honestas”.

El plan de compensación del carbono de EasyJet se pondrá en marcha este verano. La industria de la aviación y, especialmente, las compañías de bajo coste, han sido muy criticadas por los ecologistas por su rápido incremento de las emisiones de carbono generadas. Sin embargo, Ryanair e EasyJet señalan que las compañías de mayor éxito financiero son las más ecológicas, ya que se pueden permitir una gran inversión en aviones nuevos, que contaminan menos, al quemar el combustible de forma más eficaz. Por ello, Andrew Harrison, presidente de EasyJet, ha pedido a la Unión Europea que retire cerca de 700 aviones que son más antiguos.

Fuente: The Guardian