Servicio de descargar música de Amazon

Nueva tienda de música digital de Amazon

Según un artículo publicado en The New York Times, Amazon.com ha puesto finalmente en marcha su ya anunciada tienda de música digital con cerca de 2,3 millones de canciones, ninguna de ellas protegidas frente a copias.

La tienda, Amazon MP3, permitirá a sus usuarios comprar y descargar tanto temas individuales como álbumes completos. Las pistas se podrán copiar a distintos ordenadores, grabar en CDs y reproducir en la mayoría de PCs y dispositivos portátiles, incluidos el iPod de Apple y Zune de Microsoft.

Cada canción cuesta entre 89 y 99 céntimos cada una y los álbumes entre 5,99 y 9,99 dólares.

Dos de las discográficas principales, Universal y EMI, ya han firmado la venta de su música en Amazon, al igual que miles de sellos independientes.

Descargas de música de Amazón competirá con Apple

La tienda de Amazon pretende competir con iTunes de Apple, actual líder del mercado, que también ofrece algunos temas sin la tecnología DRM que evita la reproducción de las copias no autorizadas.

Aunque la tecnología DRM ayuda a frenar las copias ilegales, también puede frustar a los usuarios al limitar el tipo de dispositivos o el número de ordenadores en los que pueden reproducir la música que compran. Por ejemplo, las canciones con protección anticopia adquiridas en iTunes generalmente no se pueden reproducir en otro dispositivo que no sea el iPod, y los iPod tampoco reproducen canciones con protección anticopia adquiridas en otras tiendas.

Según Bill Carr, vicepresidente de música digital de Amazon, las discográficas que todavía insisten en utilizar la tecnología de protección anticopia son “unas cuantas”, pero para David Card, analista de Jupiter Research, haber conseguido dos de las cuatro discográficas importantes no lo limita demasiado.

Los sellos discográficos Warner Music Group y Sony BMG Music Entertainment, no han accedido a vender su música en Amazon MP3, y según Card, Universal y EMI solo han accedido a vender parte de sus catálogos sin protección anticopia.

Fuente: New York Times