Implicaciones del proyecto LHC de Cern para Internet

Además de revelar (posiblemente) la estructura subyacente del Universo, el proyecto LHC nos mostrará cómo manipular extensas cantidades de datos, exactamente como tendremos que hacerlo en las próximas décadas a medida que intentamos desarrollar una informática distribuida más compleja.

Después de todo mucha gente sabe que la World Wide Web surgió en el Cern, hogar una vez más de un proyecto colisionador de partículas; pero no muchos saben por qué se inventó allí. El motivo es que en 1989, Tim Berners-Lee, que trabajaba allí, necesitó un modo razonable de gestionar la documentación necesaria para las operaciones del Cern. Los grandes servidores con amplios directorios no servían; tampoco Gopher o Archie, primeras herramientas que realizaban búsquedas en Internet antes de Google.

Por lo que Berners-Lee implementó un sistema de hipertexto que permitiría a la gente profundizar tanto como quieran en la red de documentos del proyecto colaborativo. Y hoy en día, disponemos de una red mundial (Internet) de documentos y páginas.
Podría decirse que cada céntimo invertido en el Cern ha sido recuperado, y no solo en física de partículas, sino también a través de la utilidad de la Web y de las mejoras en la productividad y el crecimiento económico que ésta ha permitido.

Ahora, los experimentos del LHC están dando el siguiente paso y generarán, una vez que este haya sido ajustado y puesto en marcha, 2 gigabytes de datos cada 10 segundos, teniendo que ser capaz de almacenar 2,2 petabytes (millones de gigabytes) de nuevos datos cada año. Según el High Scalability blog (bit.ly/lhc01), Google procesa 20 petabytes de datos al día, en su mayoría por sus aplicaciones de mapas, pero eso es ligeramente distinto que añadir tales cantidades, como está haciendo el Cern.

Lo más importante es que el Cern está poniendo a disposición de cualquier usuario sus métodos y programas de forma gratuita bajo la licencia open source LGPL, así como su modelo informático, permitiendo a cualquiera que desee construir el próximo Google, hacerlo con relativa facilidad.

No obstante, aunque eso sea poco probable, lo que probablemente legue el LHC a las organizaciones que quieran aprender de él es un perfecto ejemplo de almacenamiento seguro y el procesado de enormes cantidades de datos dispersos por todo el mundo.
Para más información visite la Web del proyecto LHC del Cern (bit.ly/lhc02).

Fuente: The Guardian Technology