Google Scholar

Uno de los atractivos de Google es que resulta útil para adolescentes, amas de casa y universitarios. Todos encuentran lo que buscan. Esta es la realidad aunque en un anterior Blog nos hiciéramos eco del estudio del padre de la usabilidad J. Nielsen en el sentido de que los usuarios no saben buscar.

Recientemente hemos leído en ZDNet algunos datos interesantes dados por Urs Hölzle -vicepresidente de ingeniería de Google- sobre su infraestructura: más de 30 clústers, de unos 2000 servidores = 60.000 servidores. Google domina la información. Si mañana perdiéramos una página de uno de nuestro servidores, podríamos recurrir a su caché. Google guarda, clasifica, organiza y proporciona de forma relevante para el usuario una información que según su home se eleva en la actualidad a 8.058.044.651 páginas web.

Con Google Scholar, Google ha dado un importante paso que pone de relieve la solidez de su tecnología de búsqueda. Son muchas las bases de datos especializadas que tanto las mejores universidades como grandes consorcios de editores han proporcionado a los investigadores. Aunque se trata de una versión beta Google Scholar representa un reto, un desafío a la industria de publicaciones académicas al facilitar un nuevo modelo de acceso a los artículos científicos que hay en Internet.

La herramienta da prominencia a artículos y abstracts disponibles de acceso abierto y a fondos insitucionales, proporcionando una alternativa al negocio de la edición de revistas electrónicas.

Google Scholar busca abstracts, tesis, papers con referees y literatura académica de un amplio fondo de ediciones académicas y editoras y de sociedades profesionales. Durante el proceso de búsqueda, Google Scholar analiza el número de citas de cada resultado y las presenta como una lista separada.

Ciertos profesionales ligados al mundo de la información académica no han ocultado su preocupación por el nuevo servicio de Google el cual -afirman- puede llevar al bibliotecario convencional a un papel muy secundario.

Otros como Jan Velterop, BioMed Central publisher, por el contrario creen que el nuevo servicio de Google debería recibirse con los brazos abiertos. Ofrece un futuro para los que construyen fondos. “Con Google Scholar estos fondos pueden difundirse entre los interesados, lo que representa el papel de la auténtica biblioteca”

Google Scholar pueder ser un quebradero de cabeza para servicios como A&I services ISI Web of Knowledge o el nuevo lanzamiento Scopus de Elsevier. Marike Westra, (Elsevier communications manager), argumenta que no representa un desafio para su compañía. “Scopus está diseñado para bibliotecarios e investigadores” . BioMed Velterop le lleva la contraria: “Es una auténtica amenaza para Scopus, es mejor y gratis”.

Google Scholar podría ser la clave para el crecimiento institucional de este tipo de fondos. Hace más facil encontrar y ver qué fondos pueden ser una buena fuente de información -comenta Velterop-.

La iniciativa de Google representa un claro respaldo a la filosofía del sistema “abierto” que algunas instituciones académicas del máximo prestigio han asumido, como por ejemplo es el caso del MIT con su OpenCourseWare.

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