Google Health

Hace dos días Google presentó ante los medios de comunicación su esperada iniciativa de salud, Google Health.

En la presentación estuvieron presentes los amigos más próximos a la compañía, incluido Dean Ornish, profesor de la UCSF y destacado gurú de la salud; y la sala estaba llena de representantes de los colaboradores de Google, entre ellos Long’s Drugs, Walgreens y Cleveland Clinic.

¿Las grandes ausentes del evento? Las aseguradoras. No había ni una, a pesar de la promesa de la Vicepresidenta de Google, Marissa Mayer, quien afirmó que asistirían “miles” de colaboradores.

No hemos estudiado ninguna colaboración con aseguradoras hasta la fecha, porque creemos que es un tema muy delicado para los clientes, señaló Mayer.

Es una decisión prudente dada la cantidad de preocupación que rodea a Google Health. Se espera que el servicio, que ha estado en desarrollo durante más de dos años, actúe como depósito digital central de historiales médicos e información sanitaria. Los usuarios pueden importar su historial médico y crearse un perfil (con sus alergias, inmunizaciones, medicación, etc.), que quedan almacenados en una base de datos y a disposición de cada uno de los médicos de los usuarios. Finalmente, la gente podrá subir información desde otros dispositivos electrónicos, como un pedómetro, para realizar un seguimiento del progreso de salud del individuo.

La objeción principal a esta iniciativa es que sería un desastre que los historiales médicos de los usuarios cayesen en malas manos. Google ha respondido a los escépticos repitiendo, una y otra vez, que la privacidad de los usuarios es una importante prioridad.

“La privacidad está en manos de cada usuario”, señaló Roni Zeiger, Director de Producto de Google Health. “Nosotros no venderemos los datos de los usuarios ni los compartiremos a menos que el propio usuario nos lo haya pedido”.

“No tiene sentido venderlos. Si dispusiésemos de información valiosa para la comunidad médica (como que el 10% de los diabéticos cogieron una gripe el año pasado) podríamos estar dispuestos a publicar algo sobre eso, pero la información nunca se relacionaría con ningún individuo y nunca la venderíamos”, añadió Zeiger.

De momento, Google Health parece una operación de caridad. La compañía no incluirá publicidad en el sitio, ni planea vender la información, algo que podría ser muy lucrativo. En su lugar, la compañía está centrada en establecer el servicio y desarrollar la cuota de mercado.

Según los observadores del sector, es algo bueno, porque podrían pasar años antes de que el mercado madure y los consumidores estén preparados para la revolución digital sanitaria.

Fuente: Wired News