Vidrio con nanorecubrimiento que se autolimpia

Ya no será necesario limpiar las gafas nunca más y los parabrisas sucios serán algo del pasado. Los investigadores del Instituto Max Planck para la Investigación de Polímeros, de Mainz, y la Universidad Técnica de Darmstadt están finalmente mucho más cerca de lograr este objetivo. Los investigadores han utilizado hollín vela para producir un recubrimiento transparente y superanfifóbico hecho de vidrio (“Candle Soot as a Template for a Transparent Robust Superamphiphobic Coating“). Tanto el aceite como el agua ruedan sobre este revestimiento, sin dejar nada atrás. Algo que se sostuvo incluso cuando los investigadores dañaron la capa con un chorro de arena. El material debe esta propiedad a su nanoestructura. Unas superficies selladas de este modo podrían ser útiles en cualquier lugar en el que la contaminación o incluso una película de agua sean perjudiciales o simplemente una molestia.

El recubrimiento consiste fundamentalmente en un material muy simple: el sílice, principal constituyente de todos los vidrios. Los investigadores lo recubrieron con un compuesto de silicio fluorado, que ya hace que la superficie repela el agua y el aceite, como una sartén antiadherente. Sin embargo, lo realmente inteligente es la estructura del recubrimiento, que es la que hace que el vidrio sea super repelente al aceite y al agua. En una sartén con este tipo de recubrimiento, el agua y el aceite simplemente rodarían en forma de gotas. La estructura de la capa se asemeja a una esponja, con un laberinto de poros totalmente desordenados, y está hecha de pequeñas esferas.

El recubrimiento no sólo podría mantener el agua y la suciedad alejadas de los cristales de las gafas y los parabrisas de los coches sino, también, por ejemplo, de las fachadas de cristal de los rascacielos. También podría evitar que los residuos de sangre o de líquidos contaminados se adhirieran al equipamiento médico.

Fuente: http://www.nanowerk.com/news/newsid=23652.php