Unión de nanocircuitos

Otros investigadores han enlazado antes más de dos moléculas sobre superficies a modo de estructuras supramoleculares, pero los modelos se mantenían unidos únicamente por métodos no covalentes, como los enlaces de hidrógeno o las fuerzas de van der Waals.

Los enlaces no covalentes son reversibles y relativamente frágiles, señala Stefan Hecht, catedrático de química orgánica y materiales funcionales de la Universidad de Humboldt, en Berlín, y miembro del equipo, mientras que los enlaces covalentes son más estables y pueden transportar una carga eléctrica.

El equipo utiliza porfirinas, moléculas de forma cuadrada y plana con cuatro radicales fenilo, uno saliendo de cada extremo. Las moléculas se sintetizan de modo que algunos o todos los radicales tienen un átomo de bromo en su extremo. Los átomos de bromo se eliminan calentando las moléculas, dejando atrás los radicales de carbono que se combinan por medio de enlaces covalentes carbono-carbono, uniendo las moléculas de porfirina.

Para activar las unidades de construcción moleculares se utilizaron dos métodos. El primero consiste en depositar moléculas intactas sobre la superficie de oro y luego calentarlas. En el segundo, las moléculas se activaron en el evaporador y se depositaron sobre la superficie, que está a temperatura ambiente. En ambos casos, las unidades de construcción activadas se conectan por medio de enlaces covalentes directamente sobre la superficie en el momento de difusión térmica.

Fuente: RSC