Tecnología de biosensores portátil para detectar enfermedades, gérmenes y contaminantes

Ingenieros de la Universidad de Rutgers, en New Brunswick, Canadá, han desarrollado una tecnología de biosensores portátil, de tipo “lab-on-a-chip” (laboratorio en un chip), que por sus pequeñas dimensiones se podría integrar en dispositivos ponibles (wearables) para monitorizar, en todo momento, en tiempo real, nuestra salud y exposición a elementos nocivos como bacterias peligrosas, virus o contaminantes.

Con esta tecnología, un dispositivo podría analizar continuamente nuestro sudor y sangre en busca de diferentes tipos de biomarcadores, asociados a diversas enfermedades, como el cáncer de mama o de pulmón, y alertarnos inmediatamente en caso de detectar su presencia.

Además, podríamos comprobar si hay presencia de bacterias E.coli o Salmonella, por ejemplo, en la comida de un restaurante antes de tomarla, si algún objeto o pomo de una puerta está contaminado con el virus de la gripe o si la calidad del aire en el lugar en el que nos encontramos no es la adecuada.

Tecnología de biosensores portátil para detectar enfermedades, gérmenes y contaminantes

Actualmente, existen aparatos muy avanzados para la detección y medición de estos biomarcadores, pero son demasiado grandes como para incorporarlos en un dispositivo portátil o llevarlos encima, señala Mehdi Javanmard, profesor ayudante del Departamento de Ingeniería eléctrica e informática de la Universidad de Rutgers y autor senior del estudio.

“Nuestra tecnología permite verdaderos laboratorios en chips. Estamos hablando de plataformas del tamaño de una unidad flash USB o de algo que se puede integrar en un Apple Watch, por ejemplo, o una pulsera Fitbit“, añade.

La detección electrónica de micropartículas permite la utilización de instrumentos ultracompactos que se pueden integrar en dispositivos ponibles.

La técnica de los investigadores de Rutgers de asignar a las micropartículas un código de barras específico para identificarlas es, por primera vez, totalmente electrónica y eso permite reducir los biosensores al tamaño de una pulsera o un microchip, según el estudio.

La tecnología tiene una precisión de más de 95% en la identificación de biomarcadores y está en proceso de ajuste para lograr el 100%, señaló Javanmard.

El equipo de investigadores también está trabajando en la detección portátil de microrganismos, incluyendo bacterias y virus causantes de enfermedades.

“Imagina una pequeña herramienta que pueda analizar una muestra de lo que hay en el picaporte de un cuarto de baño o de la puerta de entrada y detectar la gripe o una amplia gama de otras partículas de virus”, señaló Javanmard. O “pedir una ensalada en un restaurante y comprobar si hay presencia de bacterias E. coli o Salmonella”.

Según los investigadores, un dispositivo de este tipo podría estar a la venta en apenas dos años; y contar también con herramientas de monitorización de la salud y de diagnóstico en unos 5 años.

La investigación ha sido descrita recientemente en un artículo publicado en la revista Lab on a Chip, de la Royal Society of Chemistry, con el título “Top-down fabrication meets bottom-up synthesis for nanoelectronic barcoding of microparticles”.

Sin duda, un dispositivo de estas características podría revolucionar la medicina tal como la conocemos.

No solo frenaría el contagio de muchas enfermedades, al permitirnos evitar exposiciones de riesgo, sino que además agilizaría la detección y tratamiento de la enfermedad, facilitando su atención temprana. Eso podría salvar muchas vidas.

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