La nanotecnología en el hogar

Una de las preguntas más comunes que solemos hacernos sobre la nanotecnología es: ¿Cuándo van a llegar, por fin, al mercado los productos con esta tecnología? La respuesta es muy sencilla: Ya están en el mercado. En realidad, los productos con nanotecnología ya han llegado a la mayoría de los hogares, aunque a menudo no seamos conscientes de ello. Cansado de que continuamente le hagan la misma pregunta, Cameron Shearer, un investigador asociado de Ciencias Físicas en la Universidad de Flinders especializado en nanomateriales, ha redactado una guía muy interesante en la que describe cada uno de los elementos con nanotecnología que están presentes en el hogar. ¡Y son muchos!

La nanotecnología en el hogar

Actualmente, hay más 2.000 productos con nanotecnología disponibles ya en el mercado. La información está disponible en varios repositorios que se pueden consultar a través de Internet. Por ejemplo, The Nanodatabase. Entre los más conocidos están las baterías, los dispositivos microelecrónicos o los protectores solares, pero hay muchos más.

Según Shearer, nuestros hogares están llenos de productos mejorados con nanotecnología o que se basan en ella.  Estos son algunos de ellos:

En la cocina

  • Filtros del agua: los grifos de los fregaderos suelen tener un filtro de agua para eliminar los microbios y compuestos que pueden dar mal sabor al líquido. En la mayoría de los casos, estos filtros están hechos de carbón activado y nanopartículas de plata. El carbón activado es un tipo de carbón especial, molido a un tamaño tan pequeño que cuando el agua lo atraviesa, los compuestos no deseados quedan atrapados en él. En cuanto a la plata, tiene propiedades antimicrobianas, de ahí que sea uno de los nanomateriales más comunes hoy en día. Las nanopartículas de plata eliminan las algas y bacterias liberando iones de plata (átomos de plata individuales) que atraviesan la pared celular de los organismos para acabar con ellos.
  • Cubertería, nevera, tiradores y manubrios de las puertas… incluso en el comedero de nuestra mascota: los recubrimientos de nanopartículas de plata son tan eficaces que se han puesto de moda y están presentes prácticamente en cualquier superficie del hogar en la que se desee eliminar la presencia de bacterias.
  • Suelos y encimeras: Suelen estar recubiertas con una fina capa que contiene nanopartículas de dióxido de silicio o dióxido de titanio para hacerlas repelentes al agua, lo que evita las manchas. El recubrimiento es tan fino que resulta imperceptible. Además, estos materiales también son malos conductores del calor, dando lugar a suelos y encimeras resistentes al calor.
  • Detergentes de lavavajillas: Los detergentes actuales de los lavavajillas forman un tipo de nanopartículas denominadas micelas, con forma de esfera. El centro de esta esfera es químicamente similar a la de la grasa o los aceites, que quedan atrapados en el interior de la cavidad de las esferas, separándose del agua y ayudando a lavar la vajilla.

 

En el cuarto de la colada

  • Detergentes: Hasta un 30% del peso de los detergentes en polvo está hecho de zeolitas, una familia de materiales compuestos principalmente de óxido de silicio y óxido de aluminio, con unas estructuras específicas en forma de jaulas de nanoporos. Del mismo modo que una esponja absorbe el agua, las zeolitas pueden absorber moléculas y se utilizan para absorber metales pesados y compuestos malolientes durante el lavado.  

 

En el cuarto de baño

  • Productos cosméticos: El uso de nanopartículas en los productos cosméticos es sorprendentemente habitual. En algunos casos, se utilizan nanopartículas de óxido de aluminio como material de relleno transparente, dando lugar a un polvo fino, fácil de aplicar. En otros casos, las nanopartículas tienen un papel activo, como antioxidantes o inhibidores de los radicales libres. Es el caso de los fullerenos. Otras empresas combinan nanopartículas de oro con unas proteínas similares a la seda para crear una mezcla anti-arrugas y anti-envejecimiento. Las nanopartículas de oro transportan las proteínas al interior de las células para devolverles su forma.
  • Toallas y alfombras: pueden contener nanopartículas de plata. Estas nanopartículas, ya mencionadas anteriormente, eliminan las bacterias y, como consecuencia también los malos olores. También pueden contener nanopartículas de cobre con el mismo objetivo.
  • Botiquín: algunos de los medicamentos almacenados en nuestro botiquín de casa pueden contener liposomas, unas nanopartículas similares a las micelas mencionadas anteriormente, pero con una cavidad adicional en el interior de la esfera. Estos liposomas se pueden crear a partir de moléculas adaptadas, de forma que transporten el fármaco en su interior y que su parte externa esté diseñada para dirigirse a una zona concreta del cuerpo.

 

En nuestro dormitorio

  • La ropa de cama y las almohadas: al igual las toallas de baño, suelen incorporar nanopartículas de plata o de cobre para evitar las bacterias y los malos olores.
  • Lo mismo sucede con la ropa de deportes.

 

En el garaje, la bodega o el trastero

  • Los automóviles: desde los años 70, se utilizan en los coches los convertidores catalíticos para reducir el humo y la contaminación de las emisiones. Estos convertidores contienen diversas nanopartículas, incluyendo óxido de cerio, platino, paladio y rodio. Estas nanopartículas degradan los residuos liberados por el vehículo a través del tubo de escape, transformándolos en productos menos perjudiciales antes de liberarlos al exterior.
  • Equipos deportivos: raquetas de tenis, pelotas y palos de golf, cuadros y neumáticos de bicicletas, etc. Suelen llevar grafeno y nanotubos de carbono, en la mayoría de los casos, incorporados en forma de materiales compuestos, para añadir resistencia al producto sin perder ligereza.

 

En las paredes de la casa

  • Pinturas: suelen llevar nanopartículas de dióxido de titanio como protección UV. Estas nanopartículas absorben luz UV antes de que pueda degradar los pigmentos que dan a la pintura su color. También le imprimen algunas propiedades de autolimpieza, al hacer que la pintura sea repelente al agua y que las gotas de agua resbalen rápidamente por su superficie.

Otros elementos

Además de los ejemplos mencionados, la nanotecnología está presente en numerosos aparatos electrónicos. Por ejemplo, en los procesadores de los ordenadores o en las pantallas de ordenadores y televisores. Y también en la práctica totalidad de los electrodomésticos del hogar.

Basta con ver un análisis de patentes realizado por StatNano a petición del INIC (Iran Nanotechnology Initiative Council), que estudia la cantidad de aplicaciones de nanotecnología de las 20 empresas líderes en el mundo en producción de electrodomésticos para el hogar.

Entre las patentes analizadas, se pueden encontrar aparatos de aire acondicionado, lavadoras, lavavajillas, frigoríficos, aspiradoras, microondas, hornos, objetos de cocina, purificadores de agua, etc.; desarrollados por empresas como Whirpool, Zanusi, Miele, Electrolux, Philips o Toshiba.

La que más patentes tiene de electrodomésticos para el hogar con diferencia es LG, con un 32%; seguida de Panasonic con un 12%; y Samsung, BSH y Daewoo con un 10%.

 

Nanotecnología en el hogar. Empresas con más patentes

Fuente: StatNano / Empresas con más patentes con nanotecnología

En cuanto a los porcentajes por aparatos, la nanotecnología está presente en el 25% de las patentes de aire acondicionado y de neveras, el 12% de las de lavadoras y otros electrodomésticos, el 10% de las de aspiradoras y el 6% de las de los hornos.

 

Nanotecnología en el hogar. Patentes por electrodoméstico.

Fuente: StatNano / Porcentaje de patentes por tipo de electrodoméstico

El  análisis también recoge en qué partes de estos electrodomésticos se utiliza, principalmente, la nanotecnología: piezas mecánicas o de la estructura del propio aparato (37%), filtros (24%), recubrimientos (22%) y sensores o piezas eléctricas (17%).

Fuentes:

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  1. Alberto Cerrón Chávez 5 meses ago

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