Nanotecnología y medio ambiente: buckyballs

Un equipo de investigadores de las universidades de Rice y Georgia ha descubierto que, a diferencia de lo que se creía hasta ahora, buckyballs se disuelven en agua, lo que podría significar un potencial riesgo para fauna y agua potable.

Algunos científicos afirman que los buckyballs representan “la molécula perfecta”, pero esta descripción podría cambiar si investigaciones siguen apuntando a los posibles impactos negativos de los buckys. Otros estudios recientes han indicado que los buckyballs podrían causar daño en células cerebrales y células humanas.

Este último estudio resalta la opinión de muchos expertos de la necesidad de que los gobiernos financien investigaciones sobre los efectos de otros materiales utilizados en nanotecnología y aprueben leyes que regulen la fabricación y comercialización de nanotecnología.

Más de 40 países tienen programas estatales para financiar programas de investigación y desarrollo de nanotecnología, pero solo una parte muy pequeña de los fondos son destinados a investigar los posibles riesgos de la nanotecnología. Sin embargo, un informe realizado por la Royal Society para el gobierno del Reino Unido el año pasado concluyó que “Hasta que se sepa más sobre los impactos medioambientales de nanopartículas y nanotubos, recomendamos que se evite en la mayor medida posible el lanzamiento de nanopartículas y nanotubos al medioambiente”.

Esta nueva investigación sobre buckyballs ha sido publicado en la revista Environmental Science & Technology. Los científicos descubrieron que los buckyballs se disuelven en agua después de agruparse. Además, expusieron buckyballs a dos tipos comunes de bacteria que se encuentra en tierra, y descubrieron que las partículas inhiben tanto el crecimiento como la respiración de la bacteria, incluso con concentraciones muy bajas.

Los científicos creen que los buckyballs causan daños porque su configuración única actúa como un vacio que quita por succión a los electrones de moléculas. Como consecuencia, estas moléculas se convierten en “radicales libres” que pueden dañar membranas celulares o bacteria.

La Universidad de Rice tiene un centro dedicado a la investigación de los posibles efectos negativos de la nanotecnología financiado por el gobierno de los Estados Unidos. Un equipo de científicos de esta Universidad ha desarrollado un método para neutralizar los efectos tóxicos de buckbyalls para que se pueda seguir trabajando con estos y otros nanomateriales.

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Versión más pequeña de buckyball
Center for Biological and Environmental Nanotechnology, Rice University
Center for Nanoscale Science and Technology, Rice University
Centros especializados en nanotecnología