Buckyballs:
Una nano-estructura compuesta de 60 átomos de carbono (su nombre químico
es C60) estructurados en un espacio cerrado y perfectamente simétrico,
tienen propiedades extraordinarias, especialmente como superconductores. Es
una nueva forma del carbono y tiene una geometría similar a un icosaedro,
con la estructura en forma de balón de fútbol. La superficie de
la imagen entrevé las formas de buckyballs en su estructura. Las buckyballs
superconductoras muestran la temperatura crítica más alta que se
haya encontrado en compuestos orgánicos y se asocian en nanotecnología
a los "nanotubos". Buckyballs
y Fullerenos El prof. Andrés Cavieres de la
Universidad de Chile nos da la pista sobre el origen de los términos "buckyball"
y "fullerenos". Nos remite al ingeniero y arquitecto Buckminster
Fuller que desarrolló un extenso trabajo sobre esferas geodésicas,
y que fue por lo tanto la inspiración detrás de los nombres de estos
compuestos de nanotecnología. Ver el
sitio oficial hecho en su homenaje. |
La
mezcla de poliuretano y las Buckyballs (balones de Bucky) en una fina película
sobre una superficie plana, las partículas de luz que viajan a través
del material adoptan con facilidad los patrones de las demás incrementando
la potencia del transporte y procesado de información de las comunicaciones. Recientemente,
se ha conseguido una versión
más pequeña de las Buckyballs. Se cree que tienen
propiedades electrónicas y magnéticas poco usuales porque tienen
curvas más acentuadas y una forma entre una esfera y un disco.
Cuando
Robert F. Curl Jr., Harold W. Kroto y Richard E. Smalley descubrieron la "buckminsterfullernes",
(buckyballs) de alrededor de un nanómetro de diámetro en 1985 sentaron
las bases para un paso más en el desarrollo de la Nanotecnología,
en 1996
obtuvieron el Premio Nóbel de Química. Enlaces: |