Combustibles metálicos como alternativa energética

Un investigador de ORNL estima que un coche con un motor modificado con potencia generada por nanopartículas metálicas podría ir 3 veces más lejos que los motores actuales de combustión por gasolina. Los combustibles de metal también ofrecen gran potencial para vehículos sin piloto y fuentes de potencia en el campo de batalla para usos militares.

David Beach, líder del Materials Chemistry Group de DOE Oak Ridge National Laboratory, explica que, como el hidrógeno, un combustible de metal es un portador de energía y se quema de forma limpia. Pero a diferencia del hidrógeno, los combustibles de metal tipo hierro, aluminio o boro, posean un contenido de potencia por volumen de unidad, pueden ser almacenados y transportados a temperaturas y presiones de ambiente y pueden ser combustionados con un alto grado de eficiencia en un motor de calor sin ser tan costosos como las pilas de combustible.

Las grandes partículas de metal no se queman hasta que el metal llegue a la temperatura de hervir. En este momento, el vapor del metal se combustiona para formar óxidos de metal. Desafortunadamente, este proceso causa temperaturas de combustión extremadamente altas, además del ensuciamiento de las superficies internas de las cámaras de combustión y la producción de óxidos de nitrógeno.

Sin embargo, las nanopartículas de metal se queman antes bajo temperaturas más bajas y sin entrar en la fase de combustión de gases.

Fuente: Oak Ridge National Laboratory, Metallic fuels studied as future energy option

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