Internet de las cosas: Retos y oportunidades que ofrece para el sector inmobiliario

Cada vez son más los dispositivos del hogar conectados a Internet: televisores y decodificadores inteligentes, bombillas y varias herramientas de automatización del hogar, tales como sistemas de seguridad para el hogar, termostatos, electrodomésticos de cocina inteligentes, etc. Pronto todos ellos formarán parte de la gran red denominada Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Obviamente, esta incorporación de nuevas tecnologías al hogar transformará nuestra vida como consumidores, pero también otros sectores y, especialmente, el sector inmobiliario.  

 

Hogares inteligentes, IoT aplicado al sector inmobiliario

 

Los expertos prevén que 2016 sea un gran año para el Internet de las cosas (IoT). Hace poco, hablamos de un informe elaborado por la reconocida consultora y empresa de investigación en tecnologías de la información Gartner, según el cual, las ciudades inteligentes utilizarán unos 1.600 millones de dispositivos conectados en 2016. De ellos, un 21% corresponderán al sector de los hogares inteligentes y, según Gartner, el porcentaje se irá ampliando progresivamente a lo largo de los próximos 5 años hasta el punto de que prácticamente cualquier dispositivo del hogar estará conectado a Internet.

La importancia de este sector también se puso de manifiesto en la Feria de dispositivos electrónicos de consumo de este año: CES 2016, donde varios fabricantes de electrodomésticos presentaron sus novedades y nos mostraron, entre otras cosas, como serán las cocinas del futuro. Gracias a la Internet de las cosas no solo podremos conectar la calefacción de casa desde nuestro teléfono móvil o recibir un aviso si hay cualquier problema de seguridad, sino que nuestra cafetera podrá detectar cuando nos estamos quedando sin café y hacer directamente un pedido a una tienda de comestibles para que nos lo sirvan en casa. Y lo mismo podrían hacer otros electrodomésticos, como la nevera.

 

Tecnologías existentes ya hoy en día

Ya hay algunos dispositivos inteligentes para el hogar en el mercado. Un ejemplo es el termostato desarrollado por Nest, compañía que ha sido adquirida por Google. Este termostato se puede controlar a distancia desde el teléfono móvil, pero no solo eso, sino que con el tiempo el termostato aprende los horarios del hogar, pudiendo actuar por iniciativa propia. Además, se puede configurar para que funcione teniendo en cuenta la información de centros institucionales como el Servicio Meteorológico Nacional o la red eléctrica de una ciudad. De ese modo, podría conectar la calefacción o decidir subir la temperatura del hogar ante la previsión de un cambio meteorológico que conlleve una bajada en las temperaturas.

 

Nest, termostato inteligente de Google

 

Otro ejemplo interesante de esta tecnología son los beacons o “balizas”, pequeños dispositivos conectados por Bluetooth que se puede colocar prácticamente en cualquier lugar y transmiten información a los receptores cercanos, como por ejemplo, un dispositivo móvil que pase dentro del radio de alcance y esté configurado para recibir datos Bluetooth. La posibilidades de estos dispositivos son muchas. En el hogar se pueden utilizar para realizar un seguimiento de los movimientos de los habitantes de una casa, por ejemplo, para encender automáticamente las luces cuando una persona entra en una habitación concreta y apagarlas en cuanto se va; o para transmitir información sobre la actividad de un anciano a un cuidador que se encuentre fuera del hogar, etc.  

 

¿Cómo pueden influir en el sector inmobiliario todos estos dispositivos interconectados entre sí?

1. Pueden mostrar información adicional a los compradores que miran el escaparate de una inmobiliaria

Al igual que algunas tiendas están utilizando estos beacons para enviar ofertas a los móviles de las personas que pasan junto al establecimiento, las inmobiliarias podrían colocar un beacon en su escaparate que retransmitiese a posibles compradores vídeos y otra información de las propiedades que les interesen.

2. Pueden reemplazar a los carteles de “Se vende”

Otra posibilidad es la de reemplazar los carteles de “Se vende” por beacons colocados en las propiedades a la venta que envíen un aviso por Bluetooth al teléfono móvil de los posibles compradores cuando pasen junto a una propiedad en venta. Obviamente, no a cualquiera que pase, sino sólo a los que tengan una aplicación concreta instalada en su teléfono y hayan activado esa opción.

Esto, en realidad, ya existe en los EE.UU.. La compañía Realty Beacon ha desarrollado una aplicación que utiliza los iBeacon de Apple para el envío de avisos de “Se vende” a las personas que pasen cerca de la propiedad en venta y tengan instalada su aplicación. Y la Inmobiliaria de Daniel Island en Charleston, Carolina del Sur, ya la está utilizando para su negocio de gama alta, en comunidades en las que no está permitido colocar carteles de “Se vende”. Según la inmobiliaria, esa falta de carteles es un gran problema para los compradores. Con este sistema, basta con instalar un iBeacon en el porche de la casa en venta para que los posibles compradores reciban un aviso en su teléfono al pasar cerca de la propiedad en venta.

3. Pueden permitir realizar visitas interactivas en las propiedades a la venta

Esto ya existe también en los EE.UU.. Avid Ratings, una empresa con sede en Madison, Wisconsin, especializada en la gestión de la fidelización de clientes para constructores de viviendas, presentó una versión actualizada de su software de visitas a propiedades en venta en la Feria Internacional de Constructores celebrada en Las Vegas en enero de 2015. La nueva versión de la aplicación, denominada GoTour Onsite, permite a los posibles compradores que buscan una vivienda localizar a constructores en toda Norteamérica para visitar casas o pisos piloto.

Sin embargo, la gran novedad de esta aplicación es que integra la tecnología de balizas o beacons para permitir a los potenciales compradores ir personalizando, en un dispositivo móvil, los elementos de las distintas estancias (apliques de luz, muebles de cocina, grifería, azulejos…), a medida que recorren la vivienda piloto y van accediendo a cada habitación.

 

Aplicación GoTour Onsite para la compra de viviendas

 

Cuando un potencial comprador llega a visitar una vivienda piloto, el constructor o el agente inmobiliario que lo recibe solo tiene que entregarle un iPad con la aplicación instalada. De ese modo, a medida que el comprador avanza por la vivienda piloto podrá ver en el iPad como quedará la habitación en cuestión una vez finalizada la obra y al mismo tiempo, personalizarla a su gusto con las opciones disponibles. También podrá visualizar vídeos en el que se explican características menos visibles de la obra, como los materiales de construcción utilizados, los sistemas de climatización, etc.

La aplicación también muestra las opiniones de otros compradores sobre el constructor en cuestión. Y en caso de encontrar la casa ideal, permite compartirla directamente con familiares y amigos en las redes sociales. Por otra parte, este tipo de aplicaciones permiten calcular el tiempo que pasan los potenciales compradores en cada habitación durante la visita a la casa piloto, a qué prestan más atención, etc. Información que se puede analizar posteriormente para mejorar las campañas de marketing.  

 

IoT: Otras posibilidades de futuro

1. La integración de los datos municipales recabados del entorno en el proceso de compra de una vivienda

En Chicago, investigadores del Urban Center for Computation and Data, el Laboratorio Nacional Argonne y la Universidad de Chicago se han asociado con las autoridades locales para poner en marcha el proyecto “Array of Things”, una red de sensores interactivos que recogen información muy diversa, como la calidad del aire, la cantidad de ruido ambiental, información sobre el clima o sobre cómo la gente utiliza la zona en cuestión.

Los investigadores planean hacer públicos los datos para que estén disponibles libremente y cualquiera pueda utilizarlos. De ese modo, los desarrolladores podrían utilizar esa información en sus aplicaciones.

Aplicado al sector inmobiliario, se podría crear una aplicación para buscar casa que incorporase esa información, de forma que las personas con alergia pudiesen ver cuáles son las zonas con menor contaminación.

2. El uso de la información recopilada durante años para avalar ciertos atractivos de la propiedad en venta

Las propiedades con tecnología incorporada, que lleven años recogiendo información sobre el funcionamiento del hogar, podrán utilizar esa información para garantizar ciertas características de la casa que puedan resultar atractivas para potenciales compradores. Por ejemplo, el hecho de que la propiedad sea extremadamente eficiente desde el punto de vista energético. No es lo mismo decir simplemente que una propiedad es energéticamente eficiente que poder demostrarlo con datos.  

Principales riesgos y miedos de los consumidores

1. La seguridad

El principal miedo de la mayor parte de los consumidores ante la denominada IoT es la seguridad. Si gran parte de nuestra casa está conectada a Internet, ¿qué impedirá que alguien hackee nuestro hogar como ya ha sucedido con ordenadores, cuentas de correo electrónico o tarjetas bancarias? Sin duda es un riesgo que está ahí y que los diferentes fabricantes de dispositivos inteligentes para el hogar tendrán que resolver mejorando cada vez las opciones de seguridad de sus productos.

2. Cómo saber cuál es el producto adecuado

Esta es la disyuntiva habitual siempre que surge una tecnología nueva para la que todavía no hay un estándar. Cada vez surgen más productos inteligentes de diferentes plataformas, algunos similares entre sí, pero que utilizan tecnologías muy diversas. La dificultad está en saber cuál elegir. ¿Cuál de ellos triunfará? No hay un estándar y, dada la creciente competencia, no hay duda de que algunas compañías y tecnologías se impondrán sobre las demás, y otras acabarán por desaparecen.

Dependiendo de nuestra elección, el sistema que hayamos adquirido podría quedar obsoleto muy pronto. En cualquier caso no hay duda de que estamos en un momento de transformación muy importante que afectará a prácticamente todos los sectores y que, en apenas unos años, podría dar como resultado un mundo muy diferente del que conocemos en la actualidad.

 

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