Una empresa innovadora de reciente creación cree que su batería solucionará el gran problema de las energías renovables

Aquion ha comenzado la producción de una batería de iones de sodio de bajo coste con el objetivo de hacer viable las energías renovables.

Baterías de energía renovable

Una antigua fábrica de televisores Sony, situada cerca de Pittsburgh, volverá de nuevo a la vida tras cuatro años de inactividad. Unos brazos robóticos han comenzado a armar un nuevo tipo de batería que podría hacer que la red sea más eficiente, además de permitir que los pueblos funcionen durante todo el día con energía solar.

Aquion, la compañía de tecnología punta que ha desarrollado la batería, ha finalizado la instalación de su primera línea de producción a escala comercial en la fábrica y va a enviar baterías a los clientes para que las evalúen. La compañía recaudó, recientemente, 55 millones de dólares en financiación de capital riesgo de diversos inversores, entre lo que se incluye Bill Gates. El dinero le ayudará a incrementar la producción para primavera.

Jay Whitacre, el profesor de ingeniería y ciencias de los materiales de la Carnegie Mellon que inventó la nueva batería, afirma que costará tanto como una batería de ácido-plomo -uno de los tipos más baratos de baterías que existen-, pero durará más del doble de tiempo. Y mientras que el plomo es tóxico y el electrolito de ácido sulfúrico de las baterías de plomo-ácido es potencialmente peligroso, la nueva batería está hecha de materiales tan seguros se pueden comer (aunque según Whitacre, tienen un sabor terrible).

La batería está hecha de materiales baratos, entre los que se incluyen óxido de manganeso y agua. En concepto, funciona de manera similar a una batería de iones de litio, en la que los iones de litio se desplazan entre los electrodos para crear una corriente eléctrica. Sin embargo, la nueva batería utiliza iones de sodio en lugar de los de litio, lo que hace posible el uso de un electrolito de agua salada en lugar de los electrolitos más caros e inflamables utilizados en las baterías de iones de litio.

La desventaja es que las nuevas baterías almacenan menos energía por peso y volumen que las baterías de iones de litio, por lo que no son prácticas para su uso en automóviles o en dispositivos electrónicos portátiles. No obstante, el espacio no supone tanto problema en las aplicaciones estacionarias, en donde las baterías se pueden apilar en almacenes o contenedores de transporte. Para almacenar grandes cantidades de energía de la red, el éxito depende “únicamente del coste”, señala Whitacre.