Teléfonos móvil en hospitales

Los teléfonos móviles se pueden utilizar con seguridad en los hospitales

Según un artículo publicado el 9 de marzo de 2007 por Reuters, un nuevo estudio realizado por investigadores estadounidenses ha demostrado la realización de llamadas con teléfonos móviles en los hospitales no entraña ningún peligro, al no interferir en absoluto con los dispositivos médicos. Sin embargo, el mismo estudio señala que las alarmas antirrobo sí pueden provocar un fallo en los dispositivos cardíacos implantados.

La mayoría de los hospitales prohíben el uso de teléfonos móviles en sus instalaciones, pero según las pruebas realizadas por el Dr. David Hayes y sus colegas esta prohibición sería inmerecida.

En estas pruebas realizadas en la Clínica Mayo, en Rochester (Minnesota), se probaron teléfonos móviles con dos tecnologías diferentes encendiéndolos y usándolos cerca de 192 dispositivos médicos diferentes. Durante las 300 pruebas realizadas a lo largo de más de cinco meses se observó que un uso normal del móvil no interfiere en absoluto en el equipo de los hospitales.

Sin embargo, un reproductor portátil de CD sí interfirió en la lectura de un electrocardiograma (ECG) al ser utilizado por un paciente cerca de uno de los sensores del dispositivo.

Por otra parte se observó que los dispositivos antirrobo instalados cerca de las puertas de los comercios pueden causar un malfuncionamiento de los dispositivos cardíacos implantados, como los marcapasos y los desfibriladores.

Estas alarmas, conocidas como EAS, cuya instalación se ha generalizado en todo el mundo, utilizan un campo electromagnético. En uno de los casos descritos, una mujer con marcapasos sufrió un colapso tras pararse en la entrada de una tienda; en otro, un hombre con un desfibrilador cardíaco sufrió un shock tras permanecer cerca de uno de estos dispositivos antirrobo.

Según los investigadores, los empleados de las tiendas debería estar al tanto de esto, ya que simplemente alejando a los clientes del dispositivo antirrobo podrían salvar sus vidas.

Fuente: Reuters