Ropa con GPS integrado

Según un artículo publicado esta semana en CNN.com, los padres ya no tendrán que preocuparse por perder a sus hijos gracias a una nueva prenda de ropa para el invierno que incluye un localizador GPS.

Las cazadoras de la compañía británica de ropa Bladerunner, que saldrán al mercado esta semana, llevan un dispositivo de localización por GPS en el forro. Este dispositivo permite localizar la chaqueta en cualquier parte del mundo en un área de 4m2.

“La chaqueta no está pensada para evitar que la gente pierda a sus hijos” señala Adrian Davis, colaborador de Bladerunner. “En un principio se hizo para montañistas, escaladores, esquiadores y gente que practica snowboard”.

Según David, finalmente la compañía decidió hacer una versión para niños de la chaqueta destinada a los padres que se preocupan por la seguridad de sus hijos.
Utilizando los mapas de Google Earth, los usuarios pueden ver los movimientos de la persona que lleva la prenda. Los movimientos se actualizan cada 10 segundos. Pero no es necesario estar conectado a Internet para saber dónde se encuentra la persona. Los usuarios pueden recibir también mensajes de aviso en sus teléfonos móviles o cuentas de correo electrónico cuando la cazadora abandona una zona delimitada, lo que implica que los padres podrían recibir mensajes de alerta cada vez que su hijo cuelga clase, sale del barrio o va a casa de su pareja, siempre y cuando el niño lleve la cazadora consigo.

Bladerunner, que diseñó la cazadora y encargó a Asset Monitoring Solutions la incorporación del dispositivo de rastreo, saltó a los titulares de los medios en primavera cuando presentó su ropa anticuchilladas para niños, destinada a los que están preocupados por el creciente número de crímenes con arma blanca en Londres.
La nueva prenda está equipada también con el forro resistente a cuchilladas. El dispositivo de rastreo utiliza una batería recargable que dura unas 18 horas.
Una cazadora de rastreo para niños cuesta 500 dólares (unos 348€), más 20 dólares (13,90€) mensuales por la tecnología de rastreo; y la de un adulto 700 dólares (unos 487€).