Nanopartículas de plata dañan a bacterias benignas

Durante años, los científicos han sabido de la capacidad de la plata para eliminar bacterias dañinas y, recientemente, han utilizado este conocimiento para crear productos de consumo que contienen nanopartículas de plata. Ahora, según un artículo publicado esta semana en la Web de la Universidad de Missouri, un investigador de esta universidad ha descubierto que las nanopartículas de plata podrían destruir también las bacterias benignas utilizadas para eliminar el amoníaco de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. El estudio, financiado por la National Science Foundation, ha sido publicado recientemente en la revista Water Research and Environmental Science & Technology.

Ya hay en el mercado varios productos que contienen nanopartículas de plata, entre ellos, calcetines que contienen este tipo de nanopartículas para eliminar las bacterias que causan el mal olor; y lavadoras de alta tecnología y bajo consumo que desinfectan la ropa generando estas diminutas partículas. Peor los efectos positivos de esta tecnología se podrían ver empañados por su posible impacto negativo sobre el medioambiente.

“Debido al uso cada vez mayor de nanopartículas de plata en productos de consumo, el riesgo de que se libere este material en las líneas de aguas residuales e instalaciones de depuración de aguas residuales y de que llegue, finalmente, a ríos, arroyos y lagos, es preocupante”, señaló Zhiqiang Hu, profesor ayudante de ingeniería civil y medioambiental en la escuela de ingeniería de la Universidad de Missouri. “Hemos descubierto que las nanopartículas de plata son extremadamente tóxicas. Las nanopartículas destruyen las especies benignas de bacterias utilizadas para el tratamiento de las aguas residuales. Básicamente, frenan la actividad de reproducción de las bacterias buenas”.

Según Hu, las nanopartículas de plata generan más sustancias químicas únicas, conocidas como especies reactivas del oxígeno, que producen formas más grandes de plata. Estas sustancias probablemente inhiben el crecimiento bacteriano. Por ejemplo, el uso del “lodo” de depuración de las aguas residuales como fertilizante para la tierra es una práctica habitual, señala Hu. Si en el sedimento hay una elevada presencia de nanopartículas de plata, la tierra utilizada para cultivar las cosechas de alimentos podría estar contaminada.

Hu está poniendo en marcha un segundo estudio para determinar a qué niveles la presencia de nanopartículas de plata se vuelve tóxica. Con este estudio, determinará cómo afectan las nanopartículas de plata a los procesos de tratamiento de aguas residuales al introducirse el nanomaterial en las aguas residuales y el lodo. A continuación, medirá el desarrollo microbiano para determinar los niveles de nanoplata que perjudican el tratamiento de aguas residuales y la digestión de lodos.

Fuente: Universidad de Missouri