Correo electrónico semántico

Un prototipo de sistema de correo electrónico que se está probando en la Universidad de Stanford University cambiará radicalmente el modo en que los usuarios especifican a donde se enviarán sus correos. Denominado SEAmail, por “Semantic E-mail Addressing”, el sistema permite que los usuarios dirijan un correo a las personas que cumplan ciertos criterios sin necesidad de conocer sus direcciones de correo electrónico o incluso sus nombres.

Las direcciones de correo electrónico son un modo artificial de dirigir los mensajes a la persona correcta, señala Michael Genesereth, profesor asociado de informática en la Universidad de Stanford que trabaja en SEAmail. “Queremos enviar mensajes a personas o perfiles, no a cadenas de caracteres”, señala. Las tecnologías semánticas están destinadas a hacer posible este tipo de cosas. La idea es crear programas que entiendan el contexto, de modo que los usuarios puedan interactuar con el software con más naturalidad. Los detalles técnicos, como la necesidad de especificar una dirección de correo electrónico, quedan ocultos en el interior del sistema, de forma que los usuarios finales no tengan que prestar atención a ellos.

Genesereth afirma que los usuarios se mostraron muy positivos con un prototipo anterior construido por su equipo y utilizado entre investigadores semánticos. Por ejemplo, los que querían enviar un correo a “Michael Genesereth” podían simplemente escribir su nombre como destinatario y, automáticamente, el sistema seleccionaba sus dirección de correo más reciente. Un usuario podía también enviar un mail a un grupo como, por ejemplo, a “todos los profesores que se graduaron en la Universidad de Harvard desde 1960”. SEAmail puede gestionar ambos ejemplos, explica Genesereth, sin que el usuario tenga que perder tiempo investigando o manteniendo al día su libreta de direcciones.

En SEAmail, un usuario selecciona los destinatarios de un mensaje del mismo modo que haría una consulta de búsqueda. Los parámetros pueden ser tan simples como el nombre de una persona o tan complejos como un conjunto de requisitos lógicos. Sin embargo, el sistema se ve limitado por la cantidad de información que tiene sobre los posibles destinatarios. “Para ver su verdadero potencial, necesitamos tener mucha información sobre las personas que se escriben entre sí, sus intereses y demás”, indica Genesereth. Dentro de una organización, señala, suele haber gran cantidad de información disponible. La dificultad técnica está en configurar una versión integrada de la información a la que SEAmail pueda acceder con facilidad. Los datos necesarios para rellenar la petición de los profesores que se graduaron en Harvard, por ejemplo, procederían, probablemente, de varias bases de datos, señala Genesereth. Actualmente, su equipo está investigando modos de trabajar al mismo tiempo con las bases de datos existentes sin influir en el modo en que se ya están utilizando.

Pero obtener buenos datos para SEAmail se convierte en un problema mucho más complicado en Internet, indica Genesereth. Aunque hay estándares semánticos que permiten a los sistemas extraer información sobre las personas de las páginas Web, a Genesereth le preocupa que la información desactualizada pueda disminuir la calidad del sistema.

Suponiendo que se pueda resolver adecuadamente el problema del spam, el envío semántico de correo electrónico podría ser muy interesante en combinación con otros enfoques semánticos, señala Luke McDowell, profesor ayudante de informática en la Academia Naval de los EEUU, en Annapolis. McDowell trabajó en un sistema que extraía información del cuerpo de los correos electrónicos para simplificar el proceso de planificación de fiestas y confirmación del horario de los encuentros. En general, indica, las herramientas semánticas podrían ayudar a las personas a gestionar mejor sus correos electrónicos, utilizando el conocimiento contextual para automatizar tareas.

SEAmail se utilizará a finales de año en Stanford como parte de un proyecto más amplio de “departamento digital” destinado a introducir varias tecnologías semánticas, señala Genesereth. En principio, el sistema lo utilizará el departamento de informática, pero el plan es que la tecnología se extienda al resto de la Universidad hasta que todos tengan la oportunidad de utilizar SEAmail.
Genesereth ve un gran potencial en la tecnología para su uso interno en una gran empresa, en donde los beneficios superarán con creces los inconvenientes de un posible abuso. No obstante, considera que, con más mejoras, SEAmail podría convertirse finalmente en una herramienta para Internet.

Fuente: Technology Review