Control de máquinas con la respiración

Nuevo sistema de dirección de sillas de ruedas

Un dispositivo que detecta los sutiles movimientos necesarios para inspirar aire por la nariz o la boca puede dirigir una silla de ruedas o permitir que gente completamente paralizada escriba mensajes, según informaron recientemente unos investigadores israelíes.

Un paciente escribió cartas a su familia por primera vez desde que sufrió una apoplejía, mientras que otros utilizaron el dispositivo para navegar por Internet o dirigir una silla de ruedas.

Según informaron los investigadores en Proceedings of the National Academy of Sciences, si bien no puede sustituir a un implante cerebral que permita a los usuarios controlar los dispositivos solo con el pensamiento, para muchos pacientes el “controlador por inhalación” funciona mejor que el parpadeo u otros métodos de comunicación.

Noam Sobel, del Instituto Científico Weizmann en Rehovot, Israel, y sus colegas desarrollaron el dispositivo después de observar que el paladar blando, que controla cómo se inspira y expira el aire, tiene muchos nervios conectados al cerebro. Parte de esta función se conserva incluso después de una enfermedad o lesión grave, razonaron.

El dispositivo, que tiene un aspecto similar a los tubos nasales que proporcionan oxígeno a los pacientes, mide la presión nasal y genera señales eléctricas.

La resonancia magnética funcional, que puede mostrar la función cerebral en tiempo real, mostró que se estaban utilizando muchos nervios, incluidos los de las regiones del cerebro relacionadas con el lenguaje. Los investigadores pusieron a prueba su “controlador por inhalación” en 36 voluntarios sanos, que lo utilizaron en lugar de un ratón o joystick para jugar a juegos de ordenador, mostrando la misma precisión y velocidad.

A continuación, lo probaron en una mujer que había estado completamente encerrada en si misma debido a lo que se conoce como el síndrome “Locked in” tras sufrir un derrame cerebral siete meses antes. La mujer de 51 años de edad, no podía controlar su parpadeo para comunicarse, sin embargo, “comenzó a escribir con este dispositivo al instante, respondiendo primero a unas preguntas y después de unos días generó por iniciativa propia su primera comunicación significativa tras el derrame, que consistió en un profundo mensaje personal a su familia”, escribieron los investigadores.

Una mujer tetrapléjica de 63 años de edad escribió su primera carta en 10 años y utiliza el dispositivo para enviar correos electrónicos y navegar por Internet, señalaron, y un hombre de 30 años de edad, paralizado desde el cuello hacia abajo lo utilizó para guiar una silla de ruedas.

Yeda Research and Development Company Ltd., compañía encargada de transferir la tecnología del Instituto a los mercados, está investigando diversas formas de poner el dispositivo a disposición del público.

Fuente: Reuters