Avances en tecnología permiten convertir el etileno en gasolina

 Persiguiendo el sueño de obtener gasolina a mitad de precio a partir del gas natural

Una nueva empresa de tecnología punta llamada Siluria cree haber resuelto un misterio que ha obstaculizado a las grandes compañías petroleras durante décadas.

En una planta piloto de Menlo Park, California, un técnico vierte unas bolitas blancas en un tubo de acero y luego lo agita ligeramente para asegurarse de que se fijan entre sí. Cierra el tubo e introduce en él oxígeno y metano; el ingrediente principal del gas natural. Unos segundos después, agua y etileno, el producto químico más básico del mundo, fluye hacia el exterior. Otro paso sencillo convierte el etileno en gasolina.

Las bolitas blancas son un catalizador desarrollado por la empresa de Silicon Valley Siluria, que ha recaudado 63,5 millones de dólares en capital riesgo. Según Siluria, si los catalizadores funcionan tan bien en una planta a gran escala como lo están haciendo en las pruebas, la empresa podría producir gasolina a partir de gas natural por la mitad de lo que cuesta producirla a partir de crudo; al menos dado el bajo precio del gas natural hoy en día.

Si Siluria puede realmente producir gasolina barata a partir de gas natural, habrá logrado algo que no han conseguido los principales químicos y compañías de petróleo y gas de todo mundo durante décadas. De hecho, encontrar una manera directa y barata de transformar el gas natural en productos químicos y combustibles más valiosos y útiles podría dar lugar, finalmente, a un reemplazo barato para el petróleo.

El gas natural se quema con mucha menos contaminación que el petróleo; las centrales eléctricas que queman petróleo emiten un 50% más de dióxido de carbono que las de gas natural. El gas natural también es entre dos y seis veces más abundante que el petróleo; y su precio se ha reducido considerablemente ahora que tecnologías como la fractura hidráulica y la perforación horizontal han conducido a un aumento de la producción a partir de fuentes no convencionales como la de Marcellus Shale. Mientras que el barril de petróleo cuesta alrededor de 100 dólares, el gas natural se vende en los EE.UU. a 20 dólares el barril.

Sin embargo, hasta ahora el petróleo ha mantenido una ventaja crucial: el gas natural es mucho más difícil de transformar en productos químicos, tales como los utilizados para la fabricación de plásticos. Y es relativamente caro convertir el gas natural en combustibles líquidos como la gasolina.

Durante años, los químicos han estado buscando catalizadores para simplificar el proceso. Ahora, Siluria cree que puede tener éxito donde otros han fracasado.