La corrupción de partidos y medios de comunicación

Los partidos y los medios, los más corruptos según los españoles

Este es el titular que ha aparecido estos días en la prensa, sin mucho énfasis en la difusión, haciéndose eco de un informe publicado por la ONG “Transparencia Internacional

Según este informe, “los españoles consideran que los partidos políticos, con una nota de 3,8 puntos, son las instituciones más corruptas, una opinión que comparten con los ciudadanos de otros 61 países, que conceden a las organizaciones políticas las peores puntuaciones en la clasificación de estamentos más afectados por los sobornos y el cohecho. En segundo lugar sitúan a los medios de comunicación, con una nota de 3,6 puntos, según el Barómetro Global de la Corrupción 2004, publicado hoy por la ONG Transparencia Internacional”.

Las empresas también están entre las organizaciones más afectadas por esas prácticas, con una calificación de 3,5 puntos. La opinión pública española considera que la corrupción afecta menos a las ONG, los servicios públicos y de salud y el sistema educativo, que junto con el Ejército y la Policía reciben una puntuación inferior al 3.

Las conclusiones globales del Barómetro de Transparencia Internacional (TI), elaborado a partir de 50.000 encuestas efectuadas en un total de 62 países, revelan, en cambio, que la Policía, los parlamentos y los poderes judiciales son las instituciones consideradas más corruptas a nivel mundial, por detrás de los partidos políticos.

Hace unos días hablábamos en nuestro Blog del descrédito político que se vive de forma alarmante en España. Este tipo de encuestas no hace sino poner de relieve una grave situación de la que es difícil salir. La pregunta que se hace cualquier ciudadano es ¿cómo vamos a solucionar un problema de corrupción que afecta a partidos y a medios si los medios y los partidos son los propios afectados? Ambos son los pilares de la democracia encargados de identificar, denunciar y debatir los problemas.

Tenemos un sistema enfermo. Con la complicidad de miles de ciudadanos que aspiran a entrar “dentro del sistema”. Con unos medios de comunicación dispuestos a dar cabida a la telebasura que sólo es un síntoma de un problema de fondo. La prostitución de la vida íntima de ciudadanos que son mitos populares (famosos, famosas…) viene a ser una vacuna contra cualquier escándalo. La prostitución de la intimidad de los no famosos (programas como Gran Hermano) viene a legitimar ya cualquier prostitución política o mediática. Las generaliza como normales entre la gente de la calle. Nadie se escandaliza ya por nada.

Da escalofríos leer en la prensa hoy (no en toda) que un primer ministro de la Europa actual Silvio Berlusconi corrompió en 1991 al juez jefe de los juzgados de instrucción de Roma, Renato Squillante, con una transferencia bancaria de 434.404 dólares y cómo resulta que el delito ha prescrito pues Berlusconi sigue en le puesto como si tal cosa. Los ciudadanos ven normal tener un jefe de gobierno que corrompe a los jueces. ¿Y cómo lo van a denunciar los medios si prácticamente es propietario de casi todos ellos? Estoy convencido que con un líder tan ejemplar las empresas y los ciudadanos italianos verán lógico intentar por todos los medios imitar al jefe del gobierno cuando tengan algún problema con la justicia.

Lean: “Berlusconi y los suyos cantaron victoria, pese a no haber logrado una absolución plena. “Tenía razón al sentirme tranquilo”, proclamó Berlusconi. La oposición se mostró moderada en sus comentarios” (Diario El País 11 / 12 /2004).

El abogado Antonio Garrigues, promotor de TI en España, apuntaba durante la presentación del Barómetro que las organizaciones políticas están obligadas a “hacer algo” para eliminar la percepción que la opinión pública tiene de ellas.

De momento, el presidente de TI en España, Jesús Lizcano, tiene previsto solicitar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que firme y ratifique la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, que requiere ser sancionada por 30 países, aunque de momento sólo ha sido ratificada por 12 naciones.



Sr. Zapatero, usted no puede permitir que la corrupción de la vida pública española llegue a las cotas que vive un país como Italia. Su partido, el PSOE, perdió las elecciones hace unos ocho años, por la corrupción. Algunos políticos de su partido todavía están en la cárcel. Usted debe dar señales inequívocas al país de su máxima intransigencia con la corrupción. No hay menor corrupción porque esta “se tape mejor” o no salga a la luz pública. La corrupción es una percepción ciudadana que vas más allá de una intuición.

3 Respuestas

  1. Euroresidentes 14 años ago
  2. Euroresidentes 14 años ago
  3. Euroresidentes 14 años ago

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