Mark Zuckerberg y su esposa donarán el 99% de sus acciones de Facebook

El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, anunciaron esta semana el nacimiento de su primera hija Maxima Chan Zuckerberg y aprovecharon la ocasión para dar a conocer otro proyecto: a lo largo de su vida, donarán, a obras filantrópicas, el 99% de sus acciones de Facebook, valoradas hoy en día en 45.000 millones de dólares. El objetivo, según ellos, hacer un mundo mejor para su hija y todos los demás niños de su generación.

Zuckerberg, Priscilla y su hija Max

El matrimonio, dio la noticia en el perfil de Facebook de Zuckerberg, por medio de una carta de 2200 palabras, dirigida a su hija, en la que le explicaban que han creado una nueva fundación que, en principio, se centrará en “la cura de enfermedades, el aprendizaje personalizado, el aprovechamiento de las energías limpias, la conexión de las personas, la creación de comunidades sólidas y la reducción de la pobreza”, entre otras cosas. Según Zuckerberg, ambos sienten que tienen la “responsabilidad moral” de reorientar sus inversiones para hacer que un mundo mejor para su hija.

“Nuestra sociedad tiene la obligación de invertir ahora para mejorar las vidas de todos los que vengan a este mundo, no sólo los que ya están aquí”, dice la carta.

La filantropía es una tradición entre los millonarios estadounidenses, pero antes la mayoría de ellos esperaban a su jubilación para meterse de lleno en este tipo de iniciativas. Bill Gates, por ejemplo, creador de Microsoft y uno de los filántropos estadounidenses más jóvenes en iniciarse en esta actividad, no empezó a donar dinero hasta los 45 años y cuando lo hizo, dejó Microsoft para dedicarse por completo a su fundación.

La novedad del anuncio de Mark Zuckerberg y su esposa, la Dra. Chan, está en que ambos están en la treintena –apenas tienen 31 y 30 años, respectivamente–, y en que han confirmado ya que no dejarán de ejercer sus respectivas profesiones, Chan como pediatra y Zuckerberg como CEO de Facebook “por muchísimos años más”, según ha afirmado él mismo.

Por otra parte, esta no es su primera donación. En los últimos años, ambos han dado dinero a diversos proyectos por valor de unos 1.600 millones de dólares. Y Zuckerberg forma parte, desde 2010, de la iniciativa “Giving Pledge”, presentada ese mismo año por otros dos filántropos multimillonarios, Bill Gates y Warren Buffett, y cuyo objetivo era el de convencer a otros multimillonarios para que donasen al menos la mitad de su fortuna a la caridad (138 se han sumado al proyecto hasta la fecha).

Zuckerberg y su esposa han creado la Chan Zuckerberg Iniciative, una sociedad limitada a la que irán transfiriendo el dinero de la venta de sus acciones de Facebook para financiar a organizaciones sin ánimo de lucro y hacer inversiones privadas destinadas a mejorar el potencial humano y promover la equidad. El matrimonio quiso dejar bien claro que cualquier ganancia procedente de esas inversiones “se reutilizará para financiar nuevos trabajos con el fin de avanzar en la misión”.

Zuckerberg posee cerca de 4 millones de acciones de Clase A de Facebook y unos 419 millones de acciones de clase B. Cada acción de clase B equivale a 10 votos, lo cual otorga a Zuckerberg la mayoría en las votaciones y, por lo tanto, el poder y control sobre la dirección estratégica de Facebook.

Por su parte, la compañía ha emitido un comunicado en el que asegura que Zuckerberg no donará más de 1.000 millones de dólares en acciones de la compañía por año, al menos durante los próximos tres años, y que “tiene la intención de conservar su posición de voto mayoritario en la compañía en un futuro próximo”.

En relación con el anuncio surgen varias preguntas:

1. En cuanto a la cantidad, ¿45.000 millones de dólares es mucho o poco?

Pues depende de con qué la comparemos. Sin duda es una cantidad importante.

Por ejemplo, el magnate del petróleo John D Rockefeller, considerado uno los mayores filántropos de la historia estadounidense, donó 540 millones de dólares a lo largo de su vida, hasta que falleció en 1937. Obviamente, hay que tener en cuenta la inflación; esa cantidad en los años 30 serían unos 8.900 millones hoy en día.

Si la comparamos con la labor de otros filántropos más actuales como Warren Buffett o Bill Gates, los dos multimillonarios que más dinero donaron (en este orden) a lo largo del último año en los EE.UU. según la revista Forbes, veremos que Warren Buffett, a sus 85 años de edad, ha donado ya 23.000 millones de dólares, en su mayoría a la fundación Bill and Melinda Gates Foundation, creada por el fundador de Microsoft y su esposa en el año 2000 para combatir la pobreza y mejorar la atención sanitaria en todo el mundo. En comparación con esta cantidad, los 45.000 de Zuckerberg serían casi el doble.

Sin embargo, si comparamos el anuncio del CEO de Facebook con los 34.000 millones de dólares que según Bloomberg han donado o invertido Bill Gates y su esposa a través de su fundación en los apenas 15 años que han transcurrido desde su creación, podríamos pensar que no es tanto. La cantidad no llega de momento a la anunciada por Zuckerberg, pero teniendo en cuenta que Bill Gates todavía tiene 60 años y, probablemente, le queden unos cuantos años de vida, lo más probable es que acabe superando con creces los 45.000 millones anunciados por el CEO de Facebook y su esposa.

2. ¿Verdadera obra de caridad o interés personal?

Es el debate de siempre. Las donaciones con fines benéficos son deducibles de impuestos, por lo que cualquier filántropo que done una cantidad de dinero a la caridad, se beneficia pagando menos a hacienda. De ahí que grandes entidades, como los bancos, dediquen siempre algo de su dinero a obra social. La utilización de fundaciones instrumentales es un recurso financiero utilizado habitualmente a nivel global para tratar de evadir impuestos.

3. ¿Era realmente necesario hacerlo público?

La respuesta a esta pregunta podría estar relacionada con la anterior. Se pueden hacer obras de caridad sin publicarlo a los cuatro vientos. ¿Realmente es necesario darle tanto bombo? Especialmente cuando ni siquiera han dado ya ese dinero, sino que el anuncio, al menos por el momento, es solo una declaración de intenciones de algo que esperan llevar a cabo a lo largo de toda su vida. ¿Qué buscan con eso? ¿Publicidad? ¿Reconocimiento? Sin duda, si realmente lo llevan a cabo harán una gran labor, pero podrían ayudar al prójimo igualmente desde el anonimato. O todo podría quedar en nada y eso nos lleva a la siguiente pregunta.

4. ¿Es completamente definitivo o podrían dar marcha atrás en los próximos años si cambian de opinión?

Pues como ya se ha comentado, por el momento es tan solo una promesa o declaración de intenciones. En la carta dirigida a su hija Max, ambos se comprometen públicamente a llevarlo a cabo, pero no hay nada realmente que les impida echarse atrás más adelante, salvo la mala prensa.

5. ¿Qué pensará su hija de todo esto?

A fin de cuentas, algunos podrían pensar que están jugando con su herencia. Puede que cuando crezca, Max prefiera tener un montón de dinero que dilapidar a lo Paris Hilton, en lugar de mejorar el mundo para ella y su generación. Quien sabe. En cualquier caso, el dinero todavía es de sus padres, que son quienes han logrado reunirlo y, por lo tanto, pueden hacer con él lo que quieran. Como ha dicho en alguna ocasión Warren Buffet, los ricos deberían dejar a sus hijos “lo suficiente como para poder hacer cualquier cosa, pero no lo suficiente como para no hacer nada”. Y aún en el supuesto de que Zuckerberg y su esposa cumplieran su promesa, Max seguirá teniendo una fortuna cuando ellos ya no estén.

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