La ideología de las redes sociales

He podido comprobar que el artículo sobre Facebook de Tom Hodgkinson (With friends like these …) escrito en 2008 anda más vivo de lo que creía. Al parecer, circula ampliamente entre académicos y clases docentes relacionadas con la comunicación y se llega a recomendar su lectura y hasta la elaboración de trabajos de curso. Los alumnos -nativos digitales- que merodean por Facebook o Tuenti como por su casa, quedan impactados al leer que las redes sociales son un experimento social inducido por los neoconservadores, el neocapitalismo e incluso que Donald Rumsfeld y los militares estarían detrás de este asunto.

Compartiendo el tema algunos amigos y colegas me señalan que quizá esta postura todavía hace mella en una parte importante de los intelectuales y políticos de izquierda. Si es así, el tema es aun más preocupante… y quizás convenga aportar alguna reflexión sobre este asunto.

Al parecer todavía hay un sector de la izquierda europea que piensa que todo lo que salga de Silicon Valley o de unos estudiantes de Harvard (caso de facebook) se inserta en la superestructura y está estrechamente ligado a los intereses neoconservadores. Así las cosas y con este tipo de análisis no es de extrañar que esa parte de la izquierda se automargine a través de unos hábitos y lenguajes incapaces de conectar con la gran mayoría de los jóvenes.

Los blogs, la web social la derecha y la izquierda

Me viene a la memoria que fue la conservadora The Heritage Foundation la primera en identificar el poder e impacto de los blogs en la arena política de los Estados Unidos en el tiempo que medió entre las dos elecciones de George Bush. En análisis confidenciales identificó la capacidad democratizadora de los blogs y su impacto en los grandes oligopolios de los grandes grupos mediáticos hoy existentes en el mundo.

Hoy tras la elección de Obama y el rol de las redes sociales -de forma muy especial Facebook- y cuando sabemos que un blog de noticias, The Huffinngton Post, supera en audiencia a Los Angeles Times y va camino de alcanzar a The New York Times… hay poco margen para dudas.

Recientemente sostenía en un blog que facebook podía morir de éxito pese a sus 400 millones de usuarios (ya son más). Pese a ese laboratorio del capitalismo que es Facebook, según Tom Hodgkinson, su modelo de negocio todavía no está asegurado y su pronosticada salida a Bolsa por el propio Hodgkinson no se ha llegado a producir.

Es dificil que 500 millones de personas de muchos países, culturas, edades se equivoquen. La izquierda, al igual que la empresa, grande o pequeña tiene que partir de actitudes muy abiertas ante los nuevos fenómenos sociales ligados a Internet. Es la única forma de hacer un diagnóstico correcto en relación con estas cuestiones, poder profundizar en este tipo de fenómenos y utilizar su potencial estratégicamente.

Todavía hoy se observa como la izquierda -y también gran parte de los conservadores- acude a las redes sociales u a otros instrumentos 2.0 con recetas muy simplistas que vienen a poner de relieve el escepticismo y la actitud mecanicista con el que los afrontan. Aun así, no es mal indicador que al menos los utilicen… Lo peor es los ignoren o los rechacen. En el Comité Asesor del Ministerio de Administraciones Públicas, un compañero me decía que hablando con la ya ahora ex-vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, le sugería que aunque fuera sólo por dar una mínima imagen al país, o provocar un pequeño “efecto demostración, los ministros salieran con un portátil (“aunque fuera de cartón”) -ahora sería un i pad– debajo del brazo.

El tema no es baladí. Muchas pequeñas empresas perciben de las administraciones públicas pautas y señales que aceptan o asimilan con facilidad. Llevamos camino de lo contrario. Esto es, que los cocineros -por cierto muy diestros en estas prácticas-, amas de casa y otros colectivos muy diversos reprochen a los ministros su analfabetismo digital.

Y créanme que en algunos casos el tema no es anécdotico y va mucho más allá del doloroso canón digital. A estas alturas hay pocas dudas de que el desarrollo de la sociedad de la información en España se ha producido a pesar de las limitaciones gubernamentales en muchas políticas llevadas a cabo en los últimos catorce años. Y lo peor es que, en mi opinión, no hay perspectivas de cambio…

Andrés Pedreño


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  1. Rosa 9 años ago

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