Se
podrían crear una esquema de soluciones extremas para dar respuesta a los
riesgos descritos en esta sección: pero esto no sería aconsejable.
Muchos de estos riesgos parecen tener una solución obvia. Sin embargo,
en cada caso, dicha solución aplicada hasta el extremo necesario como para
tener impacto sobre el problema objetivo, empeoraría otro posible riesgo
y empeoraría la situación global. Un conjunto de soluciones extremas
sería sin duda indeseable. Por una parte, serían ineficaces (y medidas
ineficaces pueden causar daño), y por otra podrían ser la causa
de un sufrimiento humano masivo o de posibles violaciones de los derechos humanos
en cuanto a las libertades personales se refiere.
Existe
la posibilidad de que se abarquen restricciones excesivas como por ejemplo programas
de vigilancia 24 horas aplicados a todos los ciudadanos. Este tipo de programas
podrían ser factibles con programas AI, parecido al programa que está
siendo desarrollado actualmente por el MIT, capaz de analizar imágenes
de vídeo, aprender costumbres familiares y detectar costumbres no usuales.
La
fabricación molecular permitirá la creación de super-ordenadores
muy pequeños y económicos, que en teoría podrían lanzar
un programa de vigilancia permanente sobre todo el mundo. Sería fácil
la fabricación masiva y barata de este tipo de aparatos de vigilancia.
Pero la vigilancia es solo una forma de posible abuso
en este sentido. Al tener la capacidad de fabricar billones de aparatos, cada
uno con millones de partes, por un coste de unos pocos dólares, se podría
aplicar a todo el mundo cualquier tecnología automatizada aplicable a una
persona. Cualquier escenario de control físico o mental que investiga los
límites de la nanotecnología podrá sonar como la ciencia
ficción, y no plausible. Pero no es la plausibilidad de un escenario de
este tipo lo más importante, sino la diversidad de posibilidades limitadas
en gran parte solo por la imaginación y la crueldad de aquellos que tienen
poder.
La codicia y el poder suponen dos grandes
motivaciones para ejercer niveles excesivos de control. Y la posibilidad de que
el control de la nanotecnología y otras tecnologías avanzadas cae
bajo el control privado supone otro factor que favorece una posible gestión
abusiva.