La
tecnología no es ninguna panacea. Sin embargo puede ser muy útil
para resolver muchos tipos de problemas.
Si las personas
pudiesen vivir en alojamientos más dignos con sistemas mejores de alcantarillados
la salud de todos se beneficiaría.
Un sistema
de agricultura y industria eficiente ahorraría agua, tierras, materiales
y trabajo y , a su vez, disminuiría la contaminación.
El
acceso a la información, educación y comunicación ofrece
muchas oportunidades para mejorarse, para aumentar la eficiencia económica
y para fomentar el gobierno participativo.
La energía
económica y fiable es vital para el uso de otras tecnologías y ofrece
muchas otras ventajas. Hoy en día la tecnología se base en la producción
distribuida, lo que requiere muchos materiales y máquinas especializados
y mano de obra altamente cualificada. Desarrollar una base tecnológica
adecuada en una zona empobrecida es un proceso difícil y lento.
Sin
embargo, la producción molecular, o la fabricación molecular, no
requiere ni mano de obra especializada ni una grande infraestructura. Una sola
nanofábrica con una fuente química y una fuente de energía
podría producir una gran variedad de productos útiles y fiables.
Incluso se podría reproducir la nanofábrica para duplicar la infraestructura
de fabricación en cuestión de horas. Por eso, las nanofábricas
y muchos de sus productos suponen una tecnología apropiada para cualquier
escenario.