El
entorno en el que vivimos tiene un gran impacto sobre la calidad de nuestra vida.
La capacidad de eliminar ciertos insectos tendría un impacto favorable
sobre ciertas enfermedades. Aislamiento termal en edificios resulta en ambientes
más cómodos y reduce el consumo de energía. Sistemas de tuberías
para agua y para el tratamiento de residuos incrementan el nivel de higiene y
reduce enfermedades.
Hay tantos distintos estilos
de casas como distintos tipos de culturas en el mundo, y nunca se debería
pretender homogenizarlos todos. Sin embargo, la fabricación de suministros
y sistemas para el hogar (por ejemplo, sistemas de energía, de fontanería
etc) requiere menos diversidad, y se pueden construir componentes a partir de
planos pre-diseñados.
En muchas zonas del mundo,
algo tan sencillo como un filtro de agua, o una red mosquitero puede salvar muchas
vidas, y la fabricación de este tipo de producto sencillo tiene un coste
muy bajo.
En zonas donde ya se utilizan sistemas de
construcción de apartamentos rectolineales, por ejemplo la mayor parte
de zonas céntricas de las grandes ciudades, una doble capa de paneles aislantes
entre paredes no solo disminuyen la transmisión de ruidos, sino también
suponen una excelente forma de aislamiento termal.