La
adolescencia es ese estado en el que un@ puede sentirse en limbo, porque ya no
se es niñ@, pero tampoco se es adult@. La adolescencia implica cambios
físicos y emocionales para los propios adolescentes y también cambios
en la organización y relaciones familiares. Hay distintas etapas en la
adolescencia y cada una trae consigo sus perculiaridades particulares.
La
adolescencia se ve de forma muy distinta dependiendo de si eres el propio adolescente
o si eres madre o padre del adolescente. Para preparar esta sección, hemos
hablado con ambos grupos. Con los adolescentes que experimentan sensaciones aparentamente
opuestas de total rabia, o de felicidad desmesurada, de amor o de odio... a veces
ambas en cuestión de horas. Adolescentes que no comprenden por qúe
se les quiere "controlar", que quieren más independencia, que
no entienden por qué sus padres se irritan con tanta felicidad, que a veces
se sienten los dueños del mundo, y otras veces les invade la inseguridad.
Adolescentes que se sienten orgullosos, o horrorizados, por los cambios físicos
de la pubertad. Adolescentes que les cuesta concentrarse, que se aburren con facilidad,
que desafían al establishment, sea la familia o sea el colegio, con tal
de desafiarse.
Y padres que a veces sienten como si no
conociesen este "nuevo" miembro de su familia. Que añoran al
niñ@ de antes. Que no saben, o no quieren, apoyar al adolescente en su
deseo de tener mayor independencia.
Padres que temen perder el control
de la situación, temen el mundo de las drogas y el alcohol, no comparten
los nuevos valores de sus hijos adolescentes y necesitan aprender cómo
negociar unas normas que sean acceptables para todos los implicados.
Esperamos
que esta sección sea útil para tod@s. Los artículos han sido
aportadas por adolescentes, madres, padres, hermanos pequeños de adolescentes,
expertos profesionales y docentes que experimentan los problemas de la adolescencia
y las alegrías desde una perspectiva u otra.
Al incluir a todos
los implicados, esperamos ofrecer consejos y experiencias que nos ayuden a todos
a afrontar la adolescencia y, por qué no, ¡hasta disfrutarla!