Problemas de seguridad en Internet

Espías y hackers explotan el vacío legal del mundo cibernético

La mejor arma contra los ladrones, espías y vándalos en línea que amenazan los negocios globales y la seguridad internacional sería la regulación del ciberespacio. Según un artículo publicado ayer por Reuters, con un cuarto de la humanidad conectado a la Internet, la delincuencia cibernética supone un peligro creciente para la economía mundial.

En el 2008, el FBI calculó 264 millones de dólares en pérdidas derivadas de la delincuencia en Internet a partir de las denuncias de individuos en EEUU, frente a los 18 millones de pérdidas del 2001. Es evidente que la escala del crecimiento es muy preocupante.

Las naciones piensan de forma demasiado local acerca de su seguridad en línea como para colaborar en la elaboración de un reglamento informático a nivel mundial, según se comentó en la conferencia de seguridad del EastWest Institute la semana pasada.
Las declaraciones políticas de los gobiernos de todo el mundo están dominadas por la necesidad de incrementar sus defensas cibernéticas nacionales. Como resultado, demasiados delincuentes cibernéticos navegan a sus anchas.

Según señaló para Reuters el experto indio en derecho cibernético, Pavan Duggal, la legislación nacional es de uso limitado para proteger a los usuarios de una herramienta de comunicaciones sin fronteras.

Una prioridad para los reguladores es encontrar la manera de rastrear a los delincuentes a través de las fronteras y asegurarse de que son castigados, una tarea difícil cuando los delincuentes pueden utilizar servidores proxy para permanecer en el anonimato.

Sin embargo, según señaló para Reuters James Stikeleather, Director tecnológico de Dell Services, el rastreo de criminales a través de las fronteras podría plantear problemas legales para los redactores de una legislación multilateral. Por ejemplo, según él, cuantas más compañías añadieran la tecnología necesaria para dar a los investigadores la posibilidad de atribuir un delito, más se reduciría el anonimato y la privacidad de los usuarios.

Fuente: Reuters