Los mundos virtuales benefician a los niños

Una nueva investigación señala que los mundos virtuales pueden ser muy útiles para que los niños ensayen lo que harán en la vida real. También constituyen una alternativa más impactante y atractiva que otros entretenimientos, como ver la TV.

En esta investigación, realizada por David Gauntlett y Lizzie Jackson, de la Universidad de Westminster, se encuestó y entrevistó a los primeros niños en probar el mundo virtual Adventure Rock de la BBC, destinado a un público de edades comprendidas entre 6 y 12 años. Este mundo en línea es una isla temática construida por el fabricante de juegos belga Larian para el canal CBBC de la BBC.

Los niños exploran el mundo en solitario, pero hay tableros de mensajes en los que pueden compartir con otros niños lo que van encontrando y haciendo en los diversos estudios creativos esparcidos por el mundo virtual.

La investigación ha estudiado los diversos modos en los que los niños utilizaron el mundo, recogiendo además sus observaciones acerca de los aspectos positivos y negativos del mismo.

Según el Prof. Gauntlett, la investigación ha revelado que los niños asumieron uno de ocho roles a la hora de explorar el mundo virtual y utilizar las herramientas que estaban a su disposición.

Algunas veces, los niños actuaban como exploradores y en otras eran arribistas dispuestos a conectar con otros jugadores. Algunos mostraron ser usuarios sofisticados en busca de más información sobre el funcionamiento del mundo virtual.
Para el Prof. Gauntlett, los mundos en línea constituyen útiles espacios de ensayo en los que los niños pueden probar todo tipo de cosas sin preocuparse por las consecuencias que tendrían esas cosas si las hiciesen en la vida real.

Por ejemplo, añadió, los niños que probaron Adventure Rock aprendieron numerosas habilidades sociales de gran utilidad y jugaron con su identidad de diversas formas, algo que sería más difícil en la vida real.

Según Gauntlett, lo que más les gustó a los niños fue la posibilidad de crear contenidos como música, dibujos y vídeo y las herramientas que medían su prestigio en el mundo en comparación con el de los otros niños.

Fuente: BBC Technology